COMPORTAMIENTO DE LESIONES PAPILARES DE LA MAMA. UNA DÉCADA DE EXPERIENCIA EN UN CENTRO ONCOLÓGICO
Wladimir José Villegas Rodríguez1, Josepmilly Peña-Colmenares2, Osama Bahsas-Zaky3, Gino Bianchi 4
1. Médico Cirujano UNERG. Cirujano
General Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo - UCV. Cirujano Oncólogo
UCV. Adjunto servicio Patología Mamaria Servicio Oncológico
Hospitalario del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.
Instructor Clínica Quirúrgica C Escuela de Medicina José María Vargas
UCV. Servicio Oncológico Hospitalario del Instituto Venezolano de los
Seguros Sociales. Caracas – Venezuela wladimirjvillegasr@gmail.com
2. Médico Cirujano UCV. Cirujano General Hospital Dr. Domingo Luciani -
UCV. Cirujano Oncólogo UCV. Jefa de Servicio del servicio Patología
Mamaria Servicio Oncológico Hospitalario del Instituto Venezolano de
los Seguros Sociales. Servicio Oncológico Hospitalario del Instituto
Venezolano de los Seguros Sociales. Caracas – Venezuela
3. Médico
Cirujano ULA. Cirujano General IHULA = ULA. Cirujano Oncólogo UCV.
Adjunto servicio Patología Mamaria Servicio Oncológico Hospitalario del
Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Instructor Clínica
Quirúrgica B Escuela de Medicina José María Vargas UCV. Servicio
Oncológico Hospitalario del Instituto Venezolano de los Seguros
Sociales. Caracas – Venezuela
4. Médico cirujano UCV. Anatomo
patólogo UCV. Ex jefe de servicio Anatomía Patológica Servicio
Oncológico Hospitalario del Instituto Venezolano de los Seguros
Sociales. Profesor jubilado del Instituto de Anatomía Patológico de la
Universidad Central de Venezuela. Laboratorio BPQ Clínica Santa Sofía.
Caracas – Venezuela
RESUMEN
Las lesiones papilares de la mama constituyen una patología
infrecuente, cuya heterogeneidad clínica, radiológica y
patológica representan un verdadero reto diagnóstico y
terapéutico, para los especialistas dedicados a la
mastología. Objetivo: Analizar las características
clínicas, histopatológicas, imagenológicas y
tratamiento de las lesiones papilares de mama tratadas en el servicio
de Patología Mamaria del Servicio Oncológico Hospitalario
del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales desde enero 2010 hasta
diciembre 2022. Métodos: estudio observacional, retrospectivo,
descriptivo transversal. Resultados: La edad promedio fue 55 ±
13 años, el síntoma más frecuente es el
nódulo palpable (61,8 %). El 47,6 % se clasificó BIRADS 0
en mamografía con tamaño promedio de 22,1 ± 16
mm., siendo el nódulo el hallazgo más común (59,6
%). En sonografía el 38,3 % fueron lesiones heterogéneas,
51,7 % márgenes circunscritos en el 51,7 %,
hipoecogénicas en un 50,6 %, y tamaño promedio de 21,1
± 16 mm. La concordancia estadística entre el reporte
histológico en la biopsia con aguja de corte y su
correlación con la biopsia definitiva mediante prueba de Kappa
fue 0,055 (P = 0,098), demostrando una mala correlación entre el
método diagnóstico y el resultado histológico
definitivo. La tasa de sobre estimación fue de 5,6 % y la tasa
de sub estimación correspondió al 23,6 %.
Conclusión: Las lesiones papilares de mama son infrecuentes,
caracterizadas por heterogeneidad clínica, imagenológica
e histológica. No existe comportamiento clínico,
hallazgos radiológicos ni histológicos que puedan
predecir de forma prequirúrgica, las características
anatomopatológicas de las lesiones papilares de mama.
Palabras clave: Lesiones papilares, carcinoma papilar,
subestimación, sobre estimación, actualización
histológica
Behavior of papillary breast lesions. A decade of experience in an oncology center
ABSTRACT
Papillary lesions of the breast are an uncommon pathology, whose
clinical, radiological, and pathological heterogeneity represents a
real diagnostic and therapeutic challenge for specialists dedicated to
mastology.Objective: To analyze the clinical, histopathological,
imaging characteristics, and treatment of the papillary lesions of the
breast treated at the Surgical Breast Departament at the Oncological
Hospital Service of the Venezuelan Institute of Social Security from
January 2010 to December 2022. Methods: retrospective, cross-sectional,
descriptive, non-probabilistic study. Results: The average age was 55
± 13 years, and the most common symptom is a palpable nodule
(61.8%). 47.6% were classified as BIRADS 0 on mammography with an
average size of 22.1 ± 16 mm, with the nodule being the most
common finding (59.6%). In sonography, 38.3% were heterogeneous
lesions, 51.7% had circumscribed margins, 50.6% were hypoechoic, with
an average size of 21.1 ± 16 mm. The statistical agreement
between the histological report in the core needle biopsy and its
correlation with the final biopsy using the Kappa test was 0.055 (P =
0.098), demonstrating a poor correlation between the diagnostic method
and the definitive histological result. The overestimation rate was
5.6% and the underestimation rate was 23.6%. Conclusion: Papillary
breast lesions are uncommon, characterized by clinical, imaging, and
histological heterogeneity. There is no clinical behavior, radiological
findings, or histological features that can preoperatively predict the
pathological characteristics of papillary breast lesions.
Key words: Papillary lesions, papillary carcinoma, underestimation, overestimation, histological update
INTRODUCCIÓN
Las lesiones papilares de la mama (LPM) representan entre 1% al 4% de
todas las lesiones de las biopsias con aguja gruesa de mama (BAG).
(1)Tanto los hallazgos clínicos como los radiológicos,
según los diversos estudios disponibles, aunque aportan
hallazgos variados, ninguno permite diferenciar entre LPM benignas de
las malignas. (2,3).
Desde el punto de vista histológico, estas lesiones poseen
morfología superpuesta e incluso pueden coexistir cambios
diversos en una misma lesión, haciendo difícil su
diagnóstico histológico preciso pre operatorio, y en
ocasiones, hasta post operatorio. (4,5) Aunado a esto, se ha informado
en la literatura que hasta en 34 % de las lesiones papilares de aspecto
benigno, suele coexistir un componente de malignidad en el tejido
vecino a una zona benigna(2, 6).
Ante la inexistencia de características clínicas o
imagenológicas y la heterogeneidad intralesional
histopatológica, que permitan establecer criterios de benignidad
o malignidad de forma preoperatoria (2), se ha desarrollado el
término “actualización histológica”
(“histological upgrade”), éste se refiere a la
divergencia entre el diagnóstico histológico pre
operatorio y post operatorio (7-9). Esta tasa de actualización
histológica (TAH) puede variar ampliamente, siendo reportados
resultados que van desde el 0% hasta el72% (8,10), sin que existan
hasta la fecha criterios ni características bien establecidas
para optimizar la tasa de sobre ni sub estimación, y así
predecir con certeza si la LPM es benigna (LPMB) o maligna (LPMM).
Por todo esto se plantea como objetivo principal del presente estudio:
Analizar las características clínicas,
histopatológicas, imagenológicas y tratamiento de las
lesiones papilares de mama tratadas en el servicio de Patología
Mamaria del Servicio Oncológico Hospitalario del Instituto
Venezolano de los Seguros Sociales (SOH IVSS) desde Enero 2010 hasta
Diciembre 2022.
Como objetivos secundarios se han propuesto: 1) Precisar la tasa de
subestimación histológica de las lesiones papilares de la
mama. 2) Estimar la tasa de discrepancia histológica entre
biopsias diagnósticas y terapéuticas. de las lesiones
papilares de la mama. 3) Determinar la tasa de recurrencia en las
paciente con lesiones papilares malignas de la mama.
MATERIAL Y MÉTODO
Diseño del estudio
Se realizó un estudio observacional, descriptivo, de cohorte
retrospectiva. Se realizó la revisión de historias
clínicas de pacientes de LPM y/o carcinoma papilar de la mama,
tratadas y con seguimiento en el SOH IVSS, entre enero 2010 y diciembre
2015.
Población y muestra
Se incluyeron pacientes femeninas, mayores de 18 años, con
diagnóstico de LPM y/o carcinoma papilar de la mama (papiloma
intraductal, papilomas periférico o múltiples, papilomas
con hiperplasia ductal atípica o carcinoma ductal in situ,
carcinoma papilar intraductal, carcinoma papilar enquistado o
intraquístico no especial y carcinoma papilar sólido) con
revisión institucional y por patólogo foráneo,
tratadas quirúrgicamente u observadas en el Servicio de
Patología Mamaria (SPM) del SOH IVSS, en el periodo comprendido
entre enero 20010 a diciembre 2022.
Se identificaron un total de 196 pacientes con diagnóstico de
LPM, de éstas 31 historias clínicas no se encontraron o
estaban incompletas, 19 no acudieron a seguimiento, 57 no cumplieron
con los criterios de inclusión (femeninas, mayores de 18
años, cirugía realizada en SPM del SOH IVSS, acudir a
control por al menos 2 años seguidos, revisión
institucional por anatomía patológica y médico
anatomopatólogo foráneo). Se revisaron las 89 historias
que si cumplieron criterios de inclusión e historia
clínica completa.
Fuente de datos y variables
Los datos se recolectaron mediante la aplicación de un
instrumento aplicado a las historias clínicas; registrando
variables las variables siguientes edad, síntomas (motivo de
consulta), tamaño tumoral, densidad mamaria y hallazgos en
mamografía, características ecográficas
(composición, efecto Doppler, dilatación ductal,
reforzamiento acústico posterior, márgenes,
caracterización, tamaño de la lesión y el tejido
fibroglandular), correlación entre el diagnóstico
mediante biopsia aguja de corte y biopsia definitiva (pieza
quirúrgica), resultado de biopsia definitiva, tipo de
cirugía realizada, fenotipo de los carcinoma, la existencia de
recaída, lugar y tratamiento de éstas.
Análisis estadístico
El análisis estadístico se realizó utilizando el
programa SPSS/PC (StatisticalPackagefor Social Sciences) para Windows
versión 20.0. Se realizó estadística descriptiva,
elaborando tablas y gráficas de las variables estudiadas.
Para las variables cualitativas se registró su frecuencia y
porcentajes y para las variables cuantitativas, se calculó su
media aritmética, moda, valor máximo y mínimo y la
desviación típica. Se elaboraron tablas de contingencia
para las variables cualitativas y se compararon mediante la prueba de
Chi Cuadrado (x2); en caso de variables cuantitativas su
comparación fue a través de la prueba de t de Student y/o
prueba de Kappa.
Consideraciones éticas
Se obtuvo la aprobación del Comité de Ética del
SOH IVSS, asegurando tanto el anonimato de las pacientes, como la
confidencialidad de los datos, en consonancia con los principios
éticos de la Declaración de Helsinki.
RESULTADOS
Se incluyeron 89 pacientes con diagnóstico LPM, tratados en el
SPM del SOH IVSS entre enero 2010 – 2022. La edad promedio de
estas pacientes fue de 55 ± 13 años (rango: 22 – 88
años). El síntoma más frecuente fue la
detección de un nódulo al autoexamen, el cual
constituyó el 61,8 %, seguido de telorrea espontánea en
el 21,3 %. Se debe destacar que el 13,5 % fueron referidas a nuestro
servicio por hallazgos mamográficos patológicos, en
ausencia de sintomatología o hallazgos clínicos. Tabla 1.
La clasificación mamográfica (BIRADS) más
frecuente en nuestras pacientes fue BIRADS 0, en 47,6 % de los casos.
El tamaño promedio de la lesión o tumor, desde el punto
de vista de mamografía, fue 22,1 ± 16 mm (rango: 4,0 - 85
mm). El hallazgo mamográfico más frecuente fue el
nódulo en el 59,6 % casos, seguido de las microcalcificaciones
en el 33,7 % de las pacientes. Respecto a la distribución del
tejido fibroglandular, fue reportado en el informe solamente 85,4 % de
los casos, siendo el patrón dominante en 36 % de los casos, ACR
B o C. Tabla 2.
Al describir las características ecográficas de las
lesiones analizadas, los hallazgos dominantes fueron lesiones mixtas o
heterogéneas en el 38,3 % de los casos. En cuanto a los
márgenes de estas lesiones, el 51,7 % y el 38,2 % fueron
descritos como circunscritos e indistintos, respectivamente. El 50,6 %
de las lesiones fueron hipoecogénicas. El tamaño
ecográfico medio de la lesión fue 21,1 ± 16 mm. Al
evaluar el efecto Doppler en las LPM, en el 41,5 % de los casos no fue
reportado la presencia o ausencia de éste. En los casos
descritos el 33,7 % se reportó efecto Doppler negativo.
Otros hallazgos ecográficos, como la presencia de
dilatación ductal fueron observada en el 14,6 % de los estudios,
mientras que, el reforzamiento acústico posterior estuvo
presente 49,5 % de los casos. Tabla 3.
Mediante la prueba de Kappa se evaluó estadísticamente la
concordancia entre el reporte histológico en la biopsia
diagnóstica obtenida con aguja de corte (en nuestro estudio el
100 % se realizaron con aguja gruesa y guíadas por
ecosonografía) y su correlación con la histología
quirúrgica o biopsia definitiva, obteniendo una concordancia
kappa = 0,055 (P = 0,098). Ésta se considera una concordancia
pobre, lo cual se interpreta como una mala correlación entre el
método diagnóstico (biopsia aguja gruesa
ecoguíada) para el diagnóstico y el resultado
histológico definitivo. Tabla 4.
En 5 casos el reporte de anatomía patológica
preoperatorio era concluyente para neoplasias malignas, pero al evaluar
histológicamente la pieza quirúrgica, el reporte fue
concluido como benigno. Estos datos nos permiten calcular una tasa de
sobre estimación del 5,6 %; por la contraparte se evidenciaron
21 casos donde la lesión fue considerada benigna según la
biopsia prequirúrgica, pero en la evaluación
patológica de la pieza quirúrgica, éstas fueron
concluidas como lesiones malignas, lo cual concuerda con una tasa de
subestimación de las lesiones papilares de un 23,6%.
Al evaluar los resultados histológico definitivo de las LPM, en
la biopsia quirúrgica, se obtuvo que predominó el
carcinoma infiltrante, en un 48,3 % de los casos. De los carcinomas, el
más frecuente fue el CPI con 39 casos. Tabla 5.
En el 1,1 % no se evidenció tumor en la pieza quirúrgica,
siendo una paciente que se intervino con diagnóstico de papiloma
intraductal y se realizó resección centro mamaria (RCM).
El 4,6% no fue intervenida, en 2 casos fueron pacientes
metastásicas y 2 casos pacientes con LPMB y se decidió
observación.
Según los resultados de inmunohistoquímica (IHQ), el
fenotipo tumoral más frecuente fue el Luminal A en el 43,1 % de
los casos, así mismo, todos los casos Luminal B (34,5 %) se
clasificaron por un índice Ki67 igual o superior al 20 %,
ningún caso expresó receptores hormonales y HER2 +. En 2
casos no se realizó IHQ.
Al analizar el tratamiento quirúrgico realizado a las pacientes
con LPM, en el 61,6% de los casos se realizó cirugía
preservadora (CP) de la mama; siendo los procedimientos preservadores
realizados: tumorectomía con márgenes oncológicos,
RCM, resección del CAP y biopsias radio quirúrgicas de
lesiones no palpables. Es importante destacar, que en el contexto de
pacientes con diagnóstico lesiones infiltrantes sometidas a CP,
se indicó y realizó BGC en 13 casos y DA en 6 casos.
Tabla 6.
La mastectomía radical (MRM) se realizó en el 22,5% y la
mastectomía total (MT) con biopsia de ganglio centinela (BGC)
12,2%
Por su parte la reconstrucción inmediata se realizó
solamente en el 2,2 % de los casos, siendo una paciente sometida a MT
con biopsia de ganglio centinela (BGC) y una paciente sometida a MRM,
ambas por carcinoma infiltrante.
En las pacientes quienes ameritaron tratamiento adyuvante
citotóxico, el esquema más común fue Adriamicina
Ciclofosfamida / Taxanos, en un 19,2 % de los casos. El número
de ciclos de quimioterapia fueron 6 (rango: 4 –18 ciclos). En 56
casos (62,9 %) tuvieron indicación de RTE y 45 (50,6 %)
cumplieron adyuvancia con bloqueantes hormonales. Tabla 6
Durante el seguimiento se evidenció un período libre de
enfermedad (PLE) del 92,2 %, solo se evidenciaron recurrencias en 8
casos, lo que equivale a una tasa de recaída del 8,9 %. En 3
casos correspondieron a LPMB y recayeron en mama ipsilateral con CPIS.
De los CPM, 2 presentaron recaída ósea.
DISCUSIÓN
En nuestra investigación las LPM representaron el 5% de todos
los casos de patología mamaria tratados en nuestro servicio
entre los años 2010 – 2022, lo cual concuerda con lo
reportado en otros estudios, en lo cuales representan hasta el 10 % de
la patología mamaria benigna y el 2 % de todos los CM (6); y
aunque entre el 56,5 % y 62,6% de las pacientes suelen ser
asintomáticas (11), nuestra investigación difiere de
estos datos, ya que el 85,7 % fueron sintomáticas, siendo los
hallazgos cardinales el nódulo palpable y la telorrea /
telorragia, en el 58,9% y 23,3%, respectivamente.
Otro elemento esencial para el diagnóstico y
caracterización de las LPM, son las características
radiológicas y se han propuesto como elemento clave para
discernir entre lesiones benignas y malignas. Sin embargo; hasta la
fecha no se ha logrado establecer una relación entre las
características de la clasificación BIRADS
(mamográfica ni ecográfica), con la probabilidad de
estimar el resultado histológico de malignidad de la
lesión (7,11,12).
En nuestra investigación el 39,4 % de los hallazgos
mamográficos y el 32.2% de los ecográficos fueron
concluidos sospechosos para malignidad (BIRADS 4 o 5), en concordancia
con los datos de la investigación de Li X, et al (44), quienes
reportaron el 32 % de las LPM como BIRADS 4 y solo hubo evidencia
ecosonográfica de lesiones intraductales sospechosas en el 32,3
%. En el presente trabajo, múltiples características
ecográficas se analizaron y ninguna fue capaz de predecir la
existencia de neoplasias malignas. Se debe resaltar que, en promedio,
en el 22,7 %, de los casos no se describió alguna
característica ecográfica, lo cual puede ser un factor
limitante para establecer una relación entre éstas y la
estimación del carácter maligno o no de la lesión.
La RMN evalúa con precisión tanto la extensión de
la lesión como la neovascularización, permitiendo
así estratificar su probabilidad de malignidad y en
simultáneo decidir la extensión de la resección
(13). En nuestro estudio se realizó RMN en el 1,8% de los casos.
Ha sido bien establecido que hasta en un tercio de las LPM puede
existir discordancia entre la biopsia diagnóstica y el resultado
histológico definitivo, lo que sugiere que hasta la fecha no se
ha identificada una cualidad única que permita predecir esta
correlación. Tal discrepancia ha sido atribuida a la amplia
variabilidad de características clínicas,
radiológicas e histológicas de las LPM, así como
al muestreo insuficiente con la BAG para su diagnóstico pre
quirúrgico. (6,7,8,9,13).
La relevancia de establecer las características que puedan
ayudar a discernir de forma pre operatoria entre una LPMB y una LPMM,
radica en que reducirían las tasas AH (sub o sobre
estimación), y permitiría optimizar las estrategias
terapéuticas en el contexto de las LPM. (7-9).
En nuestro estudio, la tasa de actualización histológica
para las BAG de diagnóstico preoperatorio, fue de 23,6 %, muy
superior a lo evidenciado por Sung Mo Moon et al. (8), quienes
demostraron una tasa histológica del 0 % para LPM sin atipias en
las BAG, y 11,4 % cuando se asociaba atipias. Qiu et al (14) describe
una tasa del 0 % de actualización para papilomas benignos. Por
otra parte, Armes J et al (10), señalaron que la tasa de
actualización histológica aumentó al 72 % cuando
se relacionaba con la presencia de atipias en la biopsia pre
quirúrgica, factor que no fue analizado en nuestra
investigación.
Con el objeto de disminuir la discordancia histológica de las
LPM, se ha planteado la utilidad de las biopsias con aguja corte al
vacío (BAV), las cuáles tienes tasas de precisión
diagnóstica entre el 98 % al 100 %; permitiendo la
resección de lesiones de hasta 15mm (15). Aunque en nuestra
experiencia no se realizó alguna BAV, se han documentado
estudios que confirman las capacidades tanto diagnóstica como
terapéuticas de este método, con tasas de falsos
negativos y actualización histológica de 0 %. La
relevancia e impacto del uso de la BAV radica en que las tasas de re
escisión o necesidad de cirugía se reduce
drásticamente en el contexto de LPM, sin embargo; se requieren
estudios con mayores períodos de seguimiento (12,16,17).
Otra herramienta que se ha intentado estandarizar para el
análisis de las LPM es el uso de marcadores de IHQ y así
diferenciar las LPM de CM. Por ejemplo, la expresión de RE
combinados con la ausencia de citoqueratinas de alto peso como las
CK5/6, pueden sugerir HDA o CDIS, mientras que la expresión de
P63, calponina o miosina orientan al diagnóstico de LPM. Se ha
demostrado que en las LPM los RH son fuertemente expresados, sin sobre
expresión del Her2neu. Se debe resaltar que el uso de estos
marcadores para el diagnóstico diferencia de LPMB o LPMM
aún no ha sido estandarizado, y la resección
quirúrgica sigue siendo recomendada. (14,18,19).
En nuestra población la IHQ no fue usada para establecer dicha
diferencia entre las LPMB y LPMM; solamente se utilizó como
factor pronóstico y predictivo en los casos de carcinoma, siendo
los RH expresados en el 77,6 % de nuestras pacientes, sin sobre
expresión del Her2neu, lo cual es concordante con lo reportado
en otros estudios (14). En 4 casos, el Her2 fue indeterminado, sin
embargo, no se pudo realizar prueba de hibridación por
inmunofluorescencia in situ (FISH).
Hasta la fecha, la cirugía constituye el tratamiento de
elección hasta para las LPM. Y aunque la tasa de afección
ganglionar es menor al 1 %, el estadiaje axilar quirúrgico es
indispensable, siendo la BGC la indicación para las axilas
clínica e imagenológicamente negativas (20,21). En
nuestro trabajo el 95,5 % de las pacientes fue sometida a un
procedimiento quirúrgico, siendo el más frecuente la CP
(61,7 %), la BGC se indicó en el 28,1 % de los casos. La
observación se ha planteado como alternativa a la
escisión quirúrgica en casos seleccionados (BAG con
resultado benigno, sin atipias, tamaño < 30mm, edad < 50
años, distancia del CAP > 1 cm), (7,8,14); no obstante, esta
opción no constituye el estándar y solo se realizó
en el 2,2 % de los casos. Estas pacientes se han mantenido en
observación sin evidencia de recurrencia.
Finalmente, se ha descrito que las LPM evolucionar con una baja tasa de
recurrencia, que algunos autores ubican hasta en 0 % (21), datos
inferior a los evidenciados en nuestra investigación, en la cual
se constató una tasa de recurrencia del 9,9%, siendo la SG y el
PLE superior al 90 %.
CONCLUSIÓN
Las LPM son infrecuentes, se caracterizan por su heterogeneidad
clínica, imagenológica e histológica. Basados en
nuestros resultados no existe comportamiento clínico, hallazgos
radiológicos ni histológicos que puedan predecir con
certeza las características anatomopatológicas de las LPM.
RECOMENDACIONES
1. Emplear la BAV para optimizar las tasas de actualización histológica.
2. No hay evidencia suficiente que avale el uso rutinario
de la RMN con contraste ni de la IHQ para diferenciar LPMB de las LPMM.
3. Las pautas de tratamiento y seguimiento deben seguir a las descritas para CM no especial.
4. Se sugiere la realización de estudios
prospectivos, que incluyan el uso de IHQ, BAV y comparación
entre grupos de observación y resección quirúrgica
Limitaciones
1. El carácter retrospectivo, el cual puede determinar sesgos o datos inadecuados.
2. La no disponibilidad de todos los bloques de parafina para la revisión central de las biopsias.
3. Este trabajo se realizó en un centro oncológico, donde el volumen de lesiones benignas es escaso.
Declaración de Contribuciones
De acuerdo con las recomendaciones del Comité Internacional de
Editores de Revistas Medicas (ICMJE), los autores declaras sus
contribuciones de la siguiente manera:
• Wladimir J. Villegas Rodríguez: Concepción y
diseño del estudio, recolección y análisis de los
datos, redacción del manuscrito y aprobación final de la
versión para su publicación.
• Josepmilly Pena Colmenares: Revisión crítica del
contenido intelectual, supervisión académica y
aprobación final de la versión para publicación.
• Osama Bashas Zaky: Revisión crítica del contenido
intelectual, asesoría metodológica y estadísticas,
y aprobación final de la versión para publicación.
• Gino Bianchi: Participación en la discusión de
resultados y aprobación final de la versión para
publicación.
Conflicto de Intereses
Los autores declaramos no tener conflictos de intereses, ni haber
recibido financiamiento o patrocinio de ninguna organización
para realizar este trabajo.
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