LA ERA DIGITAL EN LA CIRUGÍA: EXPLORANDO NUEVAS HERRAMIENTAS PARA UNA PRÁCTICA MEJOR
Gabriel Alejandro Rondón Arreaza1, Miguel Vassallo Palermo2, Kimberly Gabriela Ordaz Cedeño1, Alejandro Enrique Páez Graterol3, Barbara Gabriela Torres Zerpa3
- Cirujano General - Profesor Instructor, Universidad
Central de Venezuela, Facultad de Medicina, Cátedra de
Clínica y Terapéutica Quirúrgica B. Adjunto
al Servicio de Cirugía II - Hospital Universitario de Caracas,
Caracas-Venezuela. Correo-e: drgabrielrondon@gmail.com
- Cirujano General - Profesor Titular, Universidad Central
de Venezuela, Facultad de Medicina, Cátedra de Clínica y
Terapéutica Quirúrgica B. Jefe de Servicio de
Cirugía II - Hospital Universitario de Caracas.
Caracas-Venezuela.
- Residente de segundo año del postgrado de
Cirugía General – Universidad Central de Venezuela,
Facultad de Medicina, Cátedra de Clínica y
Terapéutica Quirúrgica B. Servicio de Cirugía II -
Hospital Universitario de Caracas. Caracas Venezuela.
RESUMEN
La tecnología digital ha transformado profundamente muchos
aspectos de la vida y la medicina no es la excepción.
Tecnologías como Internet, la atención virtual, el
monitoreo remoto, la inteligencia artificial, los dispositivos
portátiles inteligentes, entre muchas otras, han demostrado su
potencial para mejorar los resultados de salud al mejorar el
diagnóstico médico, las decisiones de tratamiento, los
ensayos clínicos y el seguimiento remoto. Particularmente en
cirugía, destacan tecnologías usadas en la
práctica clínica, para diagnóstico,
preparación preoperatoria y asistencia intraoperatoria, y
aquellas que facilitan la actividad científica. En la presente
revisión se abordan aspectos como las aplicaciones digitales de
uso en cirugía, las historias digitales, las aplicaciones de la
inteligencia artificial en cirugía, la cirugía
robótica, y la importancia de la telemedicina.
Palabras clave: inteligencia artificial, telemedicina, cirugía general, aplicaciones móviles, tecnología.
THE DIGITAL AGE IN SURGERY: EXPLORING NEW TOOLS FOR BETTER PRACTICE
ABSTRACT
Digital technology has profoundly transformed many aspects of life and
medicine is no exception. Technologies such as Internet, virtual care,
remote monitoring, artificial intelligence, smart wearables, among many
others, have demonstrated their potential to improve health outcomes by
improving medical diagnosis, treatment decisions, clinical trials, and
remote monitoring. Particularly in surgery, technologies used in
clinical practice, for diagnosis, preoperative preparation and
intraoperative care, and those that facilitate scientific activity
stand out. This review addresses aspects such as digital applications
for use in surgery, digital histories, applications of artificial
intelligence in surgery, robotic surgery, and the importance of
telemedicine.
Keywords: Artificial intelligence, telemedicine, general surgery, mobile applications, technology.
INTRODUCCIÓN
La tecnología digital, un término general que abarca una
amplia gama de herramientas, sistemas y dispositivos
electrónicos que generan, almacenan y procesan datos, ha
transformado profundamente muchos aspectos de la vida. Herramientas e
innovaciones como Internet, redes e inteligencia artificial (IA) han
revolucionado la educación, la investigación y el
ejercicio profesional en todos los ámbitos, y la medicina no es
la excepción (1).
Según un informe de Naciones Unidas, es la primera vez en la
historia que una innovación avanza tan rápidamente como
lo han hecho las tecnologías digitales: en apenas veinte
años han llegado a cerca del 50 % de la población del
mundo en desarrollo, y han transformado las sociedades. En el sector de
la salud, las tecnologías de vanguardia que utilizan IA ayudan a
salvar vidas, diagnosticar enfermedades y prolongar la esperanza de
vida (2). Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS), la transformación digital de la atención
médica puede ser disruptiva; sin embargo, las tecnologías
digitales han demostrado su potencial para mejorar los resultados de
salud al mejorar el diagnóstico médico, las
decisiones de tratamiento basadas en datos, las terapias digitales, los
ensayos clínicos, la autogestión de la atención y
la atención centrada en la persona, así como la
creación de más conocimientos, habilidades y competencias
basados en la evidencia (3). Una intervención de salud digital
es definida como una funcionalidad discreta de la tecnología
digital que se aplica para lograr objetivos de salud. La gama de
intervenciones de salud digital es amplia, y el software y las
tecnologías o aplicaciones digitales que hacen posible
desarrollar estas intervenciones continúan evolucionando dentro
de la naturaleza inherentemente dinámica del campo (4).
En cirugía general, las innovaciones en tecnología
médica han transformado casi todas las áreas de la
atención médica. Es así que, la
planificación quirúrgica se ha mejorado a través
de modelos generados por computadora y herramientas de
navegación intraoperatorias. Por ejemplo, la IA y el aprendizaje
profundo (deep learning) se utilizan para la identificación en
tiempo real de estructuras normales y tejidos malignos; por otro lado,
el primer sistema comercial de IA para endoscopia, GI Genius, fue
aprobado por la Food and Drugs Administration (FDA) de EE. UU., en
2020. Además, el análisis automatizado de videos
quirúrgicos puede proporcionar una forma de evaluar y mantener
los estándares, para hacer que las cirugías sean
más seguras y eficientes (5).
Según un consenso Delphi de 2022, Lam et al. (6) definieron
cirugía digital como el uso de la tecnología para la
mejora de la planificación preoperatoria, el rendimiento
quirúrgico, el apoyo terapéutico, o la
capacitación, para mejorar los resultados y reducir el
daño. Esta definición abarca cualquier modalidad digital
futura utilizada en la práctica de cirugía. La
digitalización de la cirugía ha llegado para quedarse,
pero, junto a inversiones en infraestructura y desarrollo de acuerdos
para el intercambio de datos, las cuestiones de privacidad y confianza
pública, el consentimiento del paciente y la responsabilidad
deben ser estandarizados para capitalizar sobre el potencial de la
cirugía digital.
TECNOLOGÍAS EMERGENTES EN CIRUGÍA
Recientemente, Montero y Rubio-Pérez (7) publicaron un documento
en el que dividen las herramientas digitales según si son usadas
en la práctica clínica, para diagnóstico,
planificación preoperatoria o asistencia intraoperatoria, o si
son usadas para la actividad científica, la
investigación, la gestión de datos, la publicación
o la formación continua del cirujano. En el primer grupo
destacan herramientas para videoconferencias, que facilitan reuniones y
sesiones clínicas remotas entre equipos quirúrgicos,
siendo las más conocidas Zoom®, Google Meet® y Microsoft
Teams®. También incluyen a la mensajería
instantánea, tipo WhatsApp® o Telegram®, por su
capacidad para permitir la comunicación en tiempo real entre
profesionales. En este grupo también hay recursos que facilitan
la toma de decisiones clínicas, que permiten la formación
en línea (e-learning), el entrenamiento y la simulación,
además de los asistentes virtuales, como ChatGPT®,
Copilot® y Gemini®, entre otros, que simplifican tareas
educativas, administrativas y clínicas, y tienen utilidad en la
actividad científica. Sin dejar de mencionar a las herramientas
que permiten la reconstrucción con tecnología
tridimensional (3D), generando modelos anatómicos para la
planificación quirúrgica.
Tan importantes como estas tecnologías, son las que permiten la
investigación y la formación continua del cirujano, tal
vez más conocidas y no identificadas como recursos digitales por
las personas que las usan a diario. Por mencionar solo algunos de los
descritos por Montero y Rubio-Pérez (7), están los
repositorios de investigación, como PubMed® y
ResearchGate®, y los conocidos Mendeley® y Zotero®, de gran
utilidad en la gestión de citas y bibliografía en
múltiples formatos; además, están las herramientas
para el análisis estadístico, la gestión de
ensayos clínicos, la creación de diapositivas y la
edición de video.
Un tema importante en el área de la cirugía es que las
tecnologías emergentes incluyen el soporte de decisiones
clínicas habilitado por aprendizaje automático; dichas
tecnologías tienen el potencial de aprender relaciones complejas
entre un gran número de variables clínicas, incluidos los
datos multimodales, de una manera que las calculadoras de riesgo
estadístico tradicionales no pueden. Esta ventaja se puede
aprovechar para predecir mejor la trayectoria clínica de los
pacientes y ayudar a los cirujanos a tomar decisiones de
atención al paciente más personalizadas. Estos hallazgos
enfatizan que el aprendizaje automático puede algún
día servir para el análisis, el diagnóstico y la
predicción de resultados en cirugía (8).
También destaca la aplicación de algoritmos de
aprendizaje automático para el análisis de datos
visuales, que tiene un enorme potencial para impactar la
atención clínica cuando se involucran imágenes o
datos de video. Si bien la incorporación de estas herramientas
en la práctica quirúrgica habitual aún no es una
realidad, los casos de uso potencial seguramente seguirán
creciendo a medida que continúe la investigación en este
campo (8).
APLICACIONES DIGITALES DE USO EN CIRUGÍA
Los teléfonos inteligentes son dispositivos ubicuos y
dinámicos que tienen el potencial de mejorar muchos aspectos de
la atención quirúrgica, no solo proporcionando un medio
de comunicación entre cirujanos, trabajadores de la salud y
pacientes, sino también para realizar consultas (telemedicina),
aprendizaje clínico, investigación, e-learning,
referencias médicas, etc., por nombrar algunos. La facilidad de
uso de los teléfonos inteligentes, su fácil
accesibilidad, movilidad y conectividad proporciona el potencial para
mejorar la calidad de la atención quirúrgica (9).
Se ha identificado una amplia gama de aplicaciones efectivas e
innovadoras en los contextos preoperatorio, intra- y posoperatorio,
clasificadas en ocho dominios: diagnóstico, telemedicina,
navegación operativa, capacitación, recolección de
datos, educación del paciente, cambio de comportamiento y
planificación operativa (10).
En el contexto del paciente quirúrgico, es básica la
orientación que se brinda al paciente, generalmente a
través de acciones educativas con lenguaje accesible para ayudar
a aclarar preguntas y brindar educación en cuanto al
período perioperatorio. Usualmente se utilizan folletos
explicativos y orientación oral, pero con el avance
tecnológico, ahora se ve el uso de otras herramientas educativas
como las aplicaciones en el móvil/tableta que han demostrado ser
tendencia entre los profesionales y pacientes, evidenciando la
adhesión a través de teléfonos inteligentes. Las
publicaciones muestran que el uso de mensajes, videos, imágenes
y animaciones son los recursos insertados en aplicaciones para
teléfonos inteligentes o tabletas que se están utilizando
para educar a los pacientes quirúrgicos (11). El papel de las
aplicaciones para teléfonos inteligentes en la cirugía y
el entrenamiento quirúrgico parece muy prometedor y el uso de
aplicaciones con alta credibilidad y utilidad proporciona
información confiable y actualizada para los cirujanos y
aprendices. Una evaluación reciente da cuenta de que, entre 48
aplicaciones evaluadas por su utilidad y credibilidad, diez
aplicaciones tenían alta credibilidad y 15 tenían alta
utilidad (9).
Se han explorado aplicaciones de salud móvil para la
detección del cáncer desarrolladas con la
participación de la comunidad. La mayoría de los estudios
se centran en el cáncer colorrectal y el cáncer de mama,
mientras que el cáncer cervical es el menos estudiado. Estas
aplicaciones mejoran el conocimiento, la intención y la
participación en la detección. Estos programas de
detección del cáncer implementados a través de
aplicaciones de salud móvil son una forma eficaz de promover
adherencia a la detección, ya que producen intervenciones
más personalizadas y adaptadas que reflejan las
características de la comunidad objetivo (12).
En materia de aplicaciones, uno de los campos más promisorios lo
representan aquellas que permiten las impresiones 3D. La
tecnología de impresión tridimensional ha revolucionado
las prácticas quirúrgicas, ofreciendo soluciones precisas
para la planificación, la educación y el cuidado del
paciente. Los cirujanos manejan modelos 3D tangibles y
específicos del paciente derivados de datos de imágenes,
lo que permite una planificación prequirúrgica
meticulosa, mejorando la precisión quirúrgica, reduciendo
los tiempos quirúrgicos y minimizando las complicaciones; todo
esto, sin olvidar su utilidad como herramienta educativa. Avances
continuos, con participación conjunta entre la medicina y la
ingeniería, incluyendo materiales bioactivos y la
integración de IA, podrían mejorar aún más
el impacto de la impresión 3D. Un campo a tener en cuenta son
las consideraciones éticas regulatorias, particularmente
relacionadas con el consentimiento informado y la privacidad del
paciente (13).
HISTORIAS DIGITALES
Todo médico reconoce la importancia de la historia
clínica médica, vital en la interrelación entre
los diferentes niveles de atención. En ella se expresan,
además de los datos clínicos relacionados con la
situación del paciente, su proceso evolutivo, tratamiento y
recuperación, los procedimientos, informaciones y consentimiento
de la persona enferma, basados en el principio de autonomía, en
el reconocimiento y aceptación del estado de salud por parte del
paciente, así como en su participación, junto a
familiares y equipo de salud, en las tomas de decisiones (14).
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) describe que hace
ya mucho tiempo que la historia clínica dejó de ser una
herramienta exclusivamente médica de registro para involucrar a
todo el equipo sanitario. Es necesario tener presente que los datos,
que antes se generaban exclusivamente en el encuentro del médico
y el paciente, hoy deben considerar un horizonte más amplio. Los
sistemas de información para la salud y las historias
clínicas electrónicas deben estar preparados para
gestionar datos de todo tipo, que incluyen desde texto hasta
imágenes (estudios radiológicos diagnósticos,
así como fotografías o planificaciones computarizadas en
cirugías, entre otras), pasando por datos numéricos,
videos, registro de sonidos, señales biológicas, etc.
(15).
Los Sistemas de Historias Clínicas Electrónicas (EHR-S)
están considerados una herramienta de la tecnología de la
información de creciente relevancia para el fortalecimiento de
los sistemas de salud en América Latina y el Caribe, pero, a
pesar de este interés, muy pocos países latinoamericanos
los han adoptado a gran escala. Las historias médicas
electrónicas son archivos en tiempo real centrados en el
paciente, cuando se implementan correctamente, mejoran la integridad,
la seguridad y el acceso en tiempo real a la información,
así como la calidad y la eficiencia de la atención. Los
principales retos para su implementación son financieros y
técnicos, como la falta de infraestructura, equipos y
conectividad, y de normas para la interoperabilidad (16).
La evolución de los registros médicos
electrónicos, en los últimos 25 años, marca un
hito importante en la integración de la tecnología y la
medicina. Desde las primeras prácticas de documentación
hasta el uso sofisticado de la inteligencia artificial y el
análisis de big data en la actualidad, se han convertido en
fundamentales para mejorar la atención al paciente y la
vigilancia de la salud pública, así como avanzar en la
investigación médica (17).
INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN CIRUGÍA
Hay abundante literatura médica y numerosas revisiones
sistemáticas sobre la aplicación de la IA en el campo de
la cirugía. El uso de algoritmos de IA en la práctica
quirúrgica ha ganado una popularidad significativa desde 2018.
Los sistemas funcionales más utilizados son videos pregrabados,
cámaras y conjuntos de datos de imágenes. Las
aplicaciones más comunes incluyen entrenamiento en habilidades
quirúrgicas laparoscópicas, asistidas por robot,
básicas y endoscópicas, así como entrenamiento en
simulación quirúrgica. Estas tecnologías mejoran
los resultados quirúrgicos al optimizar el entrenamiento de
habilidades quirúrgicas (18). De hecho, se ha descrito que el
porcentaje de precisión general de la IA en la evaluación
de habilidades y el entrenamiento para la cirugía es muy
elevado, hasta del 91,26 %, revolucionando la cirugía con la
provisión de un mayor apoyo para la toma de decisiones y mejores
resultados de entrenamiento (19).
Por otro lado, el uso de Chatbots de Auto-Triaje puede contribuir a
aclarar las dudas de los pacientes, empoderándolos en
relación con sus enfermedades y tratamientos, lo que
facilitaría el acceso a la atención médica de
manera oportuna, ayudando a aliviar la carga asistencial en las
instalaciones físicas. Por otro lado, la IA puede
desempeñar un papel crucial en la mejora de la atención
posoperatoria, a través del uso de algoritmos para detectar los
pacientes que presentan mayor probabilidad de complicaciones
posoperatorias según los parámetros clínicos o
paraclínicos (20). Al respecto se destaca que en el vecino
país, Colombia, se desarrolló la primera calculadora de
mortalidad perioperatoria específica para la población
colombiana, incluyendo múltiples especialidades
quirúrgicas. El modelo predijo mortalidad con un área
bajo la curva de 0,87. La implementación de esta herramienta
permite identificar y manejar tempranamente a los pacientes en riesgo,
con lo que se podría mejorar la atención
quirúrgica (21). La IA también puede utilizarse en los
cuidados y el seguimiento posoperatorio, mediante el uso de
dispositivos de monitoreo remoto y algoritmos que permiten rastrear la
recuperación de los pacientes y detectar potenciales
compli¬caciones, como la infección del sitio
quirúrgico, permitiendo una intervención temprana y
miti¬gando el riesgo de readmisión (20).
Ahora bien, se han planteado desafíos y limitaciones
técnicas y sociales actuales de la IA; desafíos como la
disponibilidad de datos, las consideraciones éticas y la
validación aún persisten (18, 19, 22). El uso de la IA en
cirugía debe sortear diferencias regionales y financieras
específicas, tales como la falta de acceso a la
tecnología, la falta de inversión, y las barreras
tecnológicas y culturales, entre las que destacan las barreras
de idiomas (20).
CIRUGÍA ROBÓTICA
La cirugía robótica es una evolución de la
cirugía mínimamente invasiva que combina la ciencia
médica, la robótica y la ingeniería.
También conocida como cirugía asistida por robot, es una
técnica sofisticada que implica el uso de plataformas
robóticas especializadas durante los procedimientos
quirúrgicos para mejorar la precisión de los movimientos
del cirujano en procedimientos complejos y espacios anatómicos
pequeños, permitiendo el filtrado de temblores de manos,
mejorando la flexibilidad y minimizando las imprecisiones
involuntarias. Como resultado, conduce a menos complicaciones
quirúrgicas, tales como infección del sitio
quirúrgico, menos dolor, menos pérdida de sangre,
estancia hospitalaria más corta, más rápida
recuperación y cicatrices más pequeñas y menos
notorias (23). Es una forma de hacer cirugía de mínimo
acceso por medio de un instrumento tecnológicamente avanzado,
con mejora en la visión de 2D a visión en 3D,
percepción de profundidad, mejor percepción de la imagen,
control absoluto de la óptica y del instrumental, permitiendo
realizar procedimientos más precisos básicos y complejos
con mayor seguridad para el paciente (24). La robótica ha dado
lugar a ventajas tecnológicas como la mejora de la
ergonomía, la visualización con capacidades
tridimensionales, la destreza y el rango de movimiento con la
articulación del instrumento y la filtración del temblor
(25). Sin embargo, algunos puntos como el costo de los procedimientos
quirúrgicos, el equipo-instrumento y el mantenimiento son
aspectos importantes a considerar (23), así como la empinada
curva de aprendizaje, y los tiempos operativos, los cuales se
están optimizando progresivamente.
Entre los avances más innovadores e impactantes de la
cirugía robótica, destacan las contribuciones de la IA.
Las mejoras intraoperatorias proporcionadas por la IA se pueden
clasificar en dos categorías: autonomía robótica y
evaluación/retroalimentación quirúrgica. Ambas se
centran en crear entornos para la toma de decisiones quirúrgicas
seguras e informadas por datos y mejorar la educación
quirúrgica. La integración continua de la IA en la
cirugía robótica mejorará los resultados de los
pacientes y hará que la cirugía sea más segura en
los próximos años. La implementación de la IA en
la cirugía robótica se está expandiendo
rápidamente y se espera que el futuro depare mejoras más
emocionantes (26).
A pesar de la extensa literatura publicada sobre el potencial
significativo de la IA, no hay informes sobre su eficacia para mejorar
la seguridad del paciente en la cirugía asistida por robot. No
hay pruebas de que actualmente la IA pueda identificar las tareas
críticas de las operaciones asistidas por robot, que determinan
el resultado del paciente. Existe una necesidad urgente de estudios
sobre grandes conjuntos de datos y validación externa de los
algoritmos de IA utilizados (27).
TELEMEDICINA
El uso de los dispositivos portátiles y el monitoreo remoto de
pacientes y otras tecnologías personales que recopilan y
transmiten señales fisiológicas y variables informadas
por el paciente en tiempo real son otra tecnología importante
con el potencial de mejorar la cirugía. Ofrece una gran
oportunidad para mejorar la atención posoperatoria al permitir
la evaluación remota de heridas quirúrgicas, el estado
funcional, el control del dolor y la detección temprana del
deterioro clínico (8, 28, 29).
CONCLUSIÓN
El número de nuevas tecnologías digitales con el
potencial de mejorar la atención quirúrgica está
creciendo rápidamente. Los sistemas de salud deberán
comenzar a invertir en la experiencia y la infraestructura necesarias
para implementar y mantener estas herramientas. El aumento de la
cirugía con estas tecnologías digitales emergentes es
necesario para avanzar hacia una atención al paciente más
eficiente y efectiva. Estas nuevas tecnologías deben construirse
y evaluarse rigurosamente de manera que sean reproducibles,
transparentes e interpretables. Además, se debe implementar una
reglamentación clara en donde se dé prioridad al respeto
de la autonomía del paciente y la confidencialidad de su
información, además de centrarla en la justicia social a
fin de reducir las desigualdades en la disponibilidad de los recursos.
Conflicto de intereses: Los autores declaran que no tienen conflicto de interés.
Contribución de los autores:
V.M. desarrollo la idea y estructuro la investigación. R.G. y
O.K. realizaron la redacción del manuscrito. P.A. y T.B.
condujeron la búsqueda de la bibliografía. Todos los
autores aportaron criticas previo al envío y aprobación
del informe final.
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