Breve Reseña Autobiográfica Del Dr. Cesar
Blanco Rengel, Con Motivo Del Octogésimo Aniversario De La
Sociedad Venezolana De Cirugía, 20.10.2024
Junta Directiva de la Academia de Medicina
Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Cirugía
Señores Académicos, Individuos de Número, Miembros
Correspondientes. Invitados de Cortesía, Invitados especiales
Señoras, Señores
Hoy es un día de mucho contento para mi persona en esta
reunión constituida por la Academia Nacional de Medicina y la
Sociedad Venezolana de Cirugía ambas con raíces muy
fuertes en la Universidad Central de Venezuela y a las que quiero mucho.
¿Por qué soy Cirujano?
Permítanme una pequeña reseña: Estamos un Ciudad
Bolívar: a los 7 años yo quería ser
“AVIADOR”. Pero mi madre María Luisa me
manifestó: “ tú no vas a ser aviador porque los
aviones se caen con frecuencia”. Pasó el tiempo y
terminando mi bachillerato en la misma Ciudad Bolívar, mis
padres querían que fuera médico (esto, muy influenciados
por el cariño que le tenían al Dr. José
María Agosto Méndez quien había sido mi
“padrino de aguas” y me había curado de un
“Tifus”.) Ahora bien, mi bisabuela y mi abuela paternas
eran costureras prácticas y tenían el deseo de que fuera
sastre. Para complacer ambos criterios decidí ser sastre de
seres humanos: “ser cirujano”.
Terminé el bachillerato y me vine a Caracas, estudié
medicina en la U.C.V. Mis estudios de Clínica los hice en el
Hospital Vargas: la parte quirúrgica en el grupo del Dr.
Fernando R. Coronil, Eduardo Carbonell, Zerpa Safrané, Koelzow,
Hariton, Salas Marcano y Villalba. La Clínica Médica en
el Servicio del Dr. Otto Lima Gómez, Estela Di Prisco y
Máximo Corrales. Creo que en estos años fue el nacimiento
de mi verdadera vocación ya que mi admiración por ellos
fue muy notoria y en especial por los cirujanos: “quien pudiera
ser como ellos,” me decía.
En mis vacaciones universitarias de 3°,4° y 5°
años, prácticamente “me internaba” en el
Hospital “Felipe Guevara Rojas” en el Tigre, un hospital de
50 camas. (En esa época Papá trabajaba para la Mene
Grande en San Tomé, con mamá y 5 hijos tenidos a bien).
En el hospital del Tigre era el “ayudante oficial y
único” del Dr. Oswaldo De Armas quien posteriormente
cursaría el primer Curso de Postgrado de Cirugía General
en el Hospital Universitario dirigido por la UCV y con becas del
Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. La experiencia de estos
últimos años vacacionales acrecentó mi
interés por la cirugía y previa consulta con el Dr. De
Armas y el Dr. Jesús Yerena quien era muy cercano a mi padre,
decidí concursar para el siguiente curso de Postgrado de
Cirugía del Hospital Universitario.
En ese entonces venía de haber hecho el Internado Rotatorio de
Postgrado en el Hospital Universitario Ruiz y Páez de Ciudad
Bolívar.
Cumplido satisfactoriamente el segundo Curso de Postgrado de
Cirugía General en el H.U.C. (años 1965-1968) el cual me
llenó por entero. Pero…… estando casado y con 3
vástagos herederos y con las dificultades laborales presentes,
tomé una beca diurna vacante en el servicio de Cirugía
Plástica y Reconstructiva del Hospital Vargas dirigido por el
Dr. Antonio Rodríguez de Lima y llevando a cabo el curso
completo de 3 años.
No alarguemos esto. En 1971 fui aceptado en la Sociedad Venezolana de
Cirugía como Miembro Asociado y en 1981 como Miembro Titular. Me
cupo el honor de formar parte de la Junta Directiva de 1991-1993 con
los excelentes cirujanos Alberto Ferrer, Miguel Zerpa, Pablo
Briceño, Fernando Mendoza, Nassin Tatá, Julián
Viso y mi persona como Secretario de Información,
Divulgación y Director de la Revista de Cirugía de la
Sociedad.
Durante nuestro ejercicio de trabajo se realizó un Congreso
Nacional en Valencia y dos Jornadas Intercapitulares en Margarita y
Ciudad Bolívar, todos ellos exitosos. Llevamos a cabo el rescate
y publicación del número correspondiente de nuestra
Revista la cual estaba con serios problemas para su publicación.
De igual modo pudimos ubicar las Memorias del Primer Congreso de
Cirugía, empastarlas y colocarlas en la Biblioteca de la
Sociedad, la cual fue inaugurada con el epónimo del Dr. Pablo
Briceño Pimentel.
En la Sociedad fui distinguido con pertenecer en la
Comisión de Bioética, ser Delegado al Consejo Nacional y
Secretario de la Comisión Electoral, con la
“Distinción Fernando Rodríguez Montalvo” y
pasar a ser “Miembro de Honor” desde 2008.
In Memorian. Son incompletas estas palabras si omito el nombre del Dr.
Guillermo Colmenares Arreaza quien fue compañero en nuestros
estudios médicos de pre y de postgrado, en nuestra Sociedad
Venezolana de Cirugía y en la Academia de Medicina y quien nos
dejó hace un año. Buen estudiante de pre y postgrado,
buen compañero en nuestra Sociedad y en nuestra Academia.
Papá Dios lo tiene con él.
Dr. César Blanco Rengel
Miembro Correspondiente Nacional De la A.N.M. Puesto N° 26