FACTIBILIDAD DE TRATAMIENTO DE TUMORES DE TIROIDES Y PARATIROIDES VÍA ENDOSCÓPICA
Alirio J Mijares B1, Gabriela A Marcano2, Carmen M Suarez G3, Diana
E Pérez R 2, María D Roa G4.
Director del programa de postgrado asistencial de cirugía
oncológica de cabeza y cuello del Centro Médico Docente
La Trinidad.
Caracas- Venezuela , Correo electrónico: mibuenasalud@gmail.com. https://orcid.org/0000-0003-2359-1870
Residente de postgrado de cirugía oncológica de cabeza y cuello del Centro Médico Docente La Trinidad.
Caracas- Venezuela
Correo electrónico: gabymantonucci1994@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1551-1677
Docente de postgrado asistencial de cirugía oncológica de
cabeza y cuello del Centro Médico Docente La Trinidad <.
Caracas-Venezuela
Correo electrónico: sanamujer@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-0271-5635
Residente de postgrado de cirugía oncológica de cabeza y cuello del Centro Médico Docente La Trinidad.
Caracas- Venezuela
Correo electrónico: ramirezdianaelisa@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-3514-9038
RESUMEN
Introducción: Los abordajes endoscópicos para
cirugías de tiroides y paratiroides han desarrollado un auge
dentro de las técnicas mínimamente invasivas, dado las
múltiples ventajas, como: evitar la cicatriz cervical, mejorar
la estética, reducir el dolor y las complicaciones, y facilitar
la recuperación del paciente. Objetivo: Demostrar la
expansión y reproducibilidad de abordajes endoscópicos en
cirugía tiroidea y paratiroidea por cirujanos generales.
Métodos: Se trata de un estudio descriptivo, basado en la
implementación de las técnicas endoscópicas con el
uso de instrumental básico de laparoscopia para realizar
cirugías oncológicas de tiroides y paratiroides mediante
los abordajes mínimamente invasivos como TOETVA y TOEPVA.
Resultados: Se demuestra que el procedimiento endoscópico es
factible con entrenamiento básico de laparoscopia e instrumental
de laparoscopia como: trocares, torre de endoscopia, ópticas,
instrumentos de corte, disección y coagulación,
además del material de síntesis y hemostático,
aportando eficacia y seguridad oncológica. Conclusión: El
abordaje vestibular transoral de tiroidectomía y
paratiroidectomía endoscópica es un reto desafiante, pero
con resultados cosméticos y funcionales inigualables,
además son factibles, eficaces, seguros y aplicables en
cualquier institución con disminución de la morbilidad.
Palabras clave: Tiroidectomía, paratiroidectomía, endoscopia, estética, factibilidad.
FEASIBILITY OF TREATMENT OF THYROID AND PARATHYROID TUMORS VIA ENDOSCOPIC.
SUMMARY
Endoscopic approaches for thyroid and parathyroid surgeries have
developed a boom within minimally invasive techniques, given the
multiple advantages, such as: avoiding cervical scar, improving
aesthetics, reducing pain and complications, and facilitating recovery
from the patient. Objective: Demonstrate the expansion and
reproducibility of endoscopic approaches in thyroid and parathyroid
surgery by general surgeons. Methods: This is a descriptive study,
based on the implementation of endoscopic techniques with the use of
basic laparoscopy instruments to perform thyroid and parathyroid
oncological surgeries using minimally invasive approaches such as
TOETVA and TOEPVA. Results: It is demonstrated that the endoscopic
procedure is feasible with basic laparoscopy training and laparoscopy
instruments such as: trocars, endoscopy tower, optics, cutting,
dissection and coagulation instruments, in addition to synthesis and
hemostatic material, providing oncological efficacy and
safety.Conclusion: The transoral vestibular approach of endoscopic
thyroidectomy and parathyroidectomy is a challenging challenge, but
with unmatched cosmetic and functional results, they are also feasible,
effective, safe and applicable in any institution with a decrease in
morbidity
Keywords: Thyroidectomy, parathyroidectomy, endoscopy, aesthetic, feasibility.
INTRODUCCIÓN
La tiroidectomía es el procedimiento más
común en cirugía endocrina, descrito inicialmente en el
siglo XIX por el suizo Theodor Kocher, experimentando cambios
técnicos significativos hasta finales del siglo XX cuando
empezaron a plantearse los abordajes mínimamente invasivos para
cirugías de tiroides y paratiroides. En el año 1995 se
realiza la primera paratiroidectomía endoscópica por
Michael Gagner y un año más tarde se realiza la primera
lobectomía tiroidea endoscópica en Roma por Huscher. (1)
En la actualidad estos procedimientos se asocian a niveles de
complejidad elevados, sobre todo la paratiroidectomía
endoscópica, dado a la localización y resección
adecuada de la glándula con medición intraoperatoria de
niveles de parathormona hasta el descenso del 50% del valor inicial.
La incisión cervical de Kocher es el abordaje tradicional para
acceder a la glándula tiroides y paratiroides, pero tiene
algunas desventajas, como cicatriz visible, el dolor postoperatorio,
lesión de los nervios laríngeos recurrentes,
hipoparatiroidismo, riesgo de infección y la alteración
de la sensibilidad cutánea. (2)
En los últimos años, el desarrollo de la cirugía
endoscópica ha permitido la implementación de
técnicas mínimamente invasivas y nuevos abordajes para la
cirugía de tiroides y paratiroides por accesos remotos, como el
abordaje trans-axilar, axilo-pectoral, retroauricular, o transoral.
Estas técnicas tienen la ventaja de evitar la cicatriz cervical,
mejorar la estética, reducir el dolor y las complicaciones, y
facilitar la recuperación del paciente. Sin embargo, se
considera que este tipo de cirugías ameritan un entrenamiento
teórico-práctico exhausto para obtener una curva de
aprendizaje comparable con la cirugía convencional, aunado al
aumento del tiempo quirúrgico, el costo elevado y la
limitación de la indicación según el tamaño
y la extensión del tumor, además de la disponibilidad del
material adecuado para llevar a cabo el procedimiento. (3)
Desde los inicios del año 2008 se describe en nuestro
país este tipo de procedimientos inicialmente realizados en
modelos caninos(4), expandiendo su auge hasta la actualidad, por lo que
consideramos un procedimiento factible y reproducible en Venezuela, ya
que no amerita instrumental especial, salvo el equipo de laparoscopia y
su complemento.
Entre los recursos humanos se encuentran los cirujanos generales, los
anestesiólogos, los enfermeros, los técnicos y el
personal administrativo. El costo beneficio de las técnicas
endoscópicas versus la cirugía convencional se puede
medir en términos de la calidad, eficiencia, seguridad y
satisfacción de la cirugía, tanto para los pacientes como
para los cirujanos (5), considerando las marcadas ventajas que ofrece
este tipo de procedimientos mínimamente invasivos, incluyendo
una visión anatómica que permite identificar y preservar
elementos vasculares y nerviosos vitales como los nervios
laríngeos recurrentes.
La capacitación de los cirujanos generales en el ámbito
laparoscópico es un proceso que requiere de una formación
teórica- práctica obtenida en el entrenamiento
quirúrgico básico. La formación teórica
consiste en el estudio de los principios, las indicaciones,
contraindicaciones, equipos, los instrumentos y las técnicas de
la cirugía endoscópica, mientras que la formación
práctica en cambio consiste en el entrenamiento de las
habilidades y destrezas quirúrgicas mediante la
realización de casos clínicos o prácticas en
simuladores, modelos animales o cadáveres en supervisión
de un cirujano experimentado(3), para obtener de este modo una curva de
aprendizaje óptima que permita alcanzar las competencias
quirúrgicas, considerándose una curva de aprendizaje
pequeña que sin duda puede ser obtenida por nuestros cirujanos
en un período corto de tiempo. Además, otro beneficio a
mencionar es que no se ha descrito una diferencia significativa en el
tiempo quirúrgico en el abordaje endoscópico versus el
abordaje convencional una vez obtenidas las destrezas de la
técnica.(6)
Los resultados clínicos basados en los amplios beneficios que
proporciona una visión clara y precisa de ambas
glándulas, arterias y venas tiroideas y nervios laríngeos
recurrentes, nervio espinal y laríngeos superiores, que
representan una gran preocupación al momento de realizar
abordajes cervicales por su difícil identificación y su
alta tasa de morbilidad, debido a que el abordaje cervical central nos
permite una disección mediante la línea alba, la cual es
conocida por ser avascular en todo su trayecto.
Por último y no menos importante la satisfacción de los
pacientes al obtener una recuperación post operatoria más
amena e incorporarse a sus actividades diarias en un corto plazo de
tiempo al disminuir el riesgo de infección o dehiscencia de la
herida operatoria, ya que en nuestra serie de casos hemos demostrado
que las incisiones realizadas en la mucosa yugal para la
introducción de los trocares endoscópicos suelen contar
con un proceso de cicatrización adecuado sin retardo en la
evolución del paciente.
MÉTODO
Se desarrolló un estudio de tipo descriptivo, cuyo objetivo fue
evaluar la factibilidad práctica y económica de realizar
procedimientos novedosos y modernos como tiroidectomía y
paratiroidectomía endoscópica por cirujanos generales en
los recintos hospitalarios de nuestro país, considerando los
aspectos técnicos dado por material disponible en nuestras
áreas quirúrgicas, lo cual no generaría un
incremento en los costos operativos.
Aspectos quirúrgicos de la cirugía endoscópica
La implementación de las técnicas endoscópicas
para la tiroidectomía y la paratiroidectomía es una
alternativa a la cirugía convencional que busca mejorar los
resultados estéticos y funcionales de los pacientes, las cuales
requieren de una serie de recursos que deben ser considerados para
determinar su factibilidad práctica. Entre los recursos
técnicos se encuentran los equipos e instrumentos
quirúrgicos laparoscópicos que corresponden a los
tradicionales utilizados en cirugía laparoscópica
abdominal, actualmente disponibles en la mayoría de centros
hospitalarios públicos y privados, dentro de los cuales se
describen:
• Torre de endoscopia de cirugía general.
• Trocares de 5 y 10 mm.
• Dilatador endoscópico.
• Coagulación instrumental.
• Óptica de 0 y 30°.
• Instrumentos de disección (maryland- grasper).
• Bolsa endoscópica.
• Pinza Armonico.
• Tijera
endoscópica – Clip endoscópicos hemostáticos.
Por lo que se explica la técnica quirúrgica utilizada en
nuestro centro hospitalario, con la finalidad de exponer la sencillez y
reproducibilidad de la misma en el resto del país por cirujanos
generales.
TÉCNICA QUIRÚRGICA
Tiroidectomía endoscópica transoral por vía vestibular (TOETVA)
Para la intervención quirúrgica de tipo TOETVA, se
orientan los integrantes del equipo quirúrgico de la siguiente
manera: el cirujano principal se posiciona en la cabecera del paciente
con una visión cefalo-caudal del mismo, el primer ayudante hacia
la izquierda; quien se encargará de manipular la cámara,
el segundo ayudante a la derecha, el instrumentista se localiza 45°
a la derecha del cirujano. Esto puede variar en dependencia al confort
del cirujano y el equipo quirúrgico. (Figura 1).
La torre endoscópica se posiciona hacia los pies del paciente
con la pantalla principal dirigida hacia el centro de la cama
quirúrgica, si contamos con pantallas adicionales se pueden
localizar hacia ambos lados de la pantalla principal que se encuentra
en los pies del paciente, para una visión más amena de
los ayudantes. Al culminar los pasos iniciales que corresponden a la
asepsia, intubación, colocación de rollo interescapular,
posicionamiento del paciente y equipo quirúrgico, se realiza la
extensión cervical requerida, y se procede a:
Explorar la cavidad oral e inmediatamente después de identificar
el frenillo labial, se continua con el marcaje de las incisiones a
realizar en el vestíbulo bucal, luego se infiltran 10 cc de
solución 0,9%, con la finalidad de facilitar la disección
subplatismal y favorecer el deslizamiento del trocar. Posteriormente se
incide con bisturí, a 1,5 cm de la unión gingivolabial de
11 mm, en sentido horizontal. (Figura 2).
Una vez disecado el plano hacia mandíbula con crille curvo e
hidrodisección con aguja de Veress e inyectadora hacia la
línea media de la región cervical, se procede a
disección roma con bujías de Hegar aumentado
progresivamente el tamaño para ampliar el campo visual desde la
línea media hasta la escotadura esternal (Figura
3).
Se introduce el trocar de 11 mm en la incisión central del
vestíbulo bucal, dirigido a la línea media con sustento
de la mano no dominante sobre la mandíbula, se procede a
insuflar con CO2 a una presión de 6 mmHg, con flujo de 12
L/minuto y posterior introducción de la óptica de 0°
(Figura 4).
Una vez orientado el trocar central, se realizan dos incisiones
mediales al borde del bermellón y laterales a la incisión
central inicial, cerca de la comisura labial, de 5 mm de longitud. Esta
orientación se realiza con el fin de prevenir lesión del
nervio mentoniano, y posteriormente se insertan los trocares de 5 mm
respectivamente (Figura 5).
La insuflación subplatismal permite la visualización de
la línea media, seguidamente los músculos pretiroideos se
dividen a lo largo de la línea media con instrumentos de
energía monopolar como pinza de Hook, para exponer la
glándula tiroides, específicamente el istmo tiroideo, se
realiza retracción de los músculos pretiroideos, los
cuales se elevan con suturas percutáneas en la región
cervical (Figuras 6-7).
Se realiza la istmectomía hasta exponer los anillos traqueales.
Se localiza el pedículo tiroideo superior, procediendo a su
ligadura (Figura 8). La movilización del polo superior permite
la extirpación de la tiroides de arriba hacia abajo y facilita
la retracción del lóbulo medialmente para identificar la
glándula paratiroides superior y nervio laríngeo superior.
Al realizar la retracción del lóbulo, se identifica el
nervio laríngeo recurrente, cerca de su inserción en la
región cricotiroidea. Posteriormente se procede al abordaje del
polo inferior identificando la glándula paratiroides inferior,
realizando cauterización endoscópica de las ramas de
los vasos tiroideos inferiores con bisturí
harmónico, el cual con sus propiedades de corte y
coagulación permite una disección precisa y segura con
menor riesgo de daño térmico a los tejidos adyacentes
como lo es el nervio laríngeo recurrente, además de
reducir el número de instrumentos necesarios ya que permite
realizar varias funciones con un solo instrumento. (Figura
9).
Realizada la extirpación del lóbulo tiroideo e istmo
(Figura 10), se procede a colocar la pieza en endobag o bolsa artesanal
elaborada con dedo de guante (Figura 11), la cual se retira a
través del trocar de la incisión central. Se constata
hemostasia.
Se retiran los trocar laterales bajo visión directa y luego el
trocar central, posteriormente síntesis de incisiones en mucosa
con nylon 4-0 (nudo interno). De igual forma si se plantea realizar
preoperatoriamente tiroidectomía total, se aborda el
lóbulo contralateral siguiendo los pasos antes mencionados
(Figura12).
Paratiroidectomía endoscópica transoral por vía vestibular (TOEPVA)
Preparación del área quirúrgica y paciente.
De igual forma que en la TOETVA, se establece la configuración
de la sala quirúrgica con el posicionamiento del equipo
endoscópico, anestesiólogo, circulante, el personal de
apoyo y el paciente, así como el equipo quirúrgico
conformado por cirujanos expertos en endoscopia y cirujanos generales
en formación de postgrado (Figura 13). En TOEPVA, se realiza la
ubicación ecográfica preoperatoria de la glándula
paratiroides, así como la toma de muestra preoperatoria para
evaluar PTH.
Procedimiento quirúrgico TOEPVA:
Para la intervención quirúrgica de tipo TOEPVA, una vez
realizada la extensión cervical requerida, se procede a la
exploración del vestíbulo bucal con demarcación de
la incisión.
De manera similar a la técnica TOETVA, se realiza
infiltración de anestesia, incisiones gingivolabiales, se
continua con disección del espacio y colocación de
trocares como fue descrito anteriormente. Posterior a la
insuflación subplatismal y visualización de la
línea media, se realiza elevación de los músculos
pretiroideos con suturas percutáneas.
Se procede a la retracción de la tiroides hacia la línea
media para ubicar la glándula paratiroides derecha inferior. Se
identifica el pedículo paratiroideo y se realiza ligadura
endoscópica del mismo.
Se realiza la resección de la glándula (Figura14) y corte
congelado para verificar la presencia de tejido paratiroideo y
determinación intraoperatoria de niveles en sangre de
parathormona. Se procede a colocar la pieza en bolsa artesanal
elaborada con dedo de guante, la cual se retira a través del
trocar de la incisión central.
Se constata hemostasia y síntesis de incisiones de la mucosa
yugal con sutura nylon 4-0 con nudos internos para evitar la
sensación de cuerpo extraño referida por los pacientes,
observando de este modo que al cabo de unas semanas las cicatrices
intraorales son casi imperceptibles. (Figura15).
Debido a la localización anatómica de las incisiones
algunos pacientes pueden referir disminución de la sensibilidad
labial inferior, que suele recuperarse al cabo de unos días sin
secuelas permanentes.
RESULTADOS
Se demostró una evolución satisfactoria en el
postoperatorio, sin eventualidades, siendo referido por los pacientes.
Dentro de la percepción describen que el procedimiento
quirúrgico y sus resultados superan sus expectativas tanto en
estética como funcionalmente, cumpliendo los estándares
oncológicos (Figura 16).
De esta manera observamos que al concluir la cirugía
endoscópica se obtiene la pieza quirúrgica completa al
igual que en la cirugía por abordaje convencional. (Figura 17).
DISCUSIÓN
En el año 2014 Choi Y. et al., analizaron el impacto de las
cicatrices post-tiroidectomía en la calidad de vida de 97
pacientes sometidos a esta intervención. Estos pacientes
clasificados según la escala de cicatriz de Vancouver de acuerdo
a la percepción estética del resultado postoperatorio
demostraron un deterioro en la calidad de vida incluso asociado no solo
con el aspecto cosmético de la cicatriz sino con la visibilidad
de la misma, coincidiendo con nuestra apreciación y la de
nuestros pacientes sobre la importancia de implementar los
métodos mínimamente invasivos, sobre todo para
cirugías de cabeza y cuello las cuales son francamente notables.
Así como lo afirman Avi Khafif et al., en su trabajo publicado
en el año 2020, basado en una corte de 52 pacientes de los
cuales el (73,2%) fueron sometidos a TOETVA y 19 a TOEPVA (26,8%), con
patologías tiroideas y paratiroideas tanto benignas como
malignas respectivamente, la “seguridad oncológica”
definida como bordes libres de tumor y la capacidad de determinar las
características histológicas de la lesión no se
encuentra comprometida al realizar este tipo de procedimientos,
comparándose con nuestra experiencia, donde se demuestra que con
la tiroidectomía endoscópica se logra una
resección tiroidea exitosa con resultados positivos en
cirugías oncológicas de tiroides. Igualmente concluyen
que cirujanos sin experiencia previa en laparoscopia avanzada, obtienen
una mejora significativa en el tiempo quirúrgico posterior a la
realización de 25 a 30 cirugías, con un estimado de
duración inicial de 119 minutos y al avanzar en la
práctica mejora la curva de tiempo hasta lograr un mínimo
de 40 minutos (2,8,9); sin embargo, Fernández et al., reportan
un número de casos inferior (11 casos) para alcanzar las
competencias quirúrgicas en este tipo de abordaje, sin dejar a
un lado la tasa de complicaciones propias del abordaje que van desde
disminución de la sensibilidad en la región disecada por
manipulación del nervio mentoniano hasta hematomas, lesiones
nerviosas y vasculares (10); coincidiendo con Lucena y Coronel en el
año 2006, quienes estiman que al implementar un nuevo
procedimiento para cirujanos poco experimentados, las tasas de
complicaciones suelen ser más elevadas antes de alcanzar las
destrezas quirúrgicas adecuadas, sin embargo al implementar
programas de capacitación y aumentar la curva de aprendizaje
suelen disminuir.(3)
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la tasa de
conversión a cirugía abierta, donde inicialmente puede
considerarse elevada, sobre todo en cirujanos poco experimentados, los
cuales puedan enfrentar sangrados intraoperatorios y posterior ausencia
de visibilidad del campo quirúrgico. Sin embargo, se ha
demostrado que este porcentaje es muy bajo, Anuwong et al., reportaron
en un estudio retrospectivo conformado por 425 pacientes, que solo 3 de
ellos ameritaron conversión a cirugía convencional a
causa de sangrado, concluyendo que este abordaje puede ser tan seguro
como el método convencional. (11)
Actualmente en Venezuela a pesar de contar con métodos
innovadores y poco invasivos para cirugías de tiroides y
paratiroides, la percepción de los cirujanos generales poco
experimentados en cirugía endoscópica parece ser la misma
de hace unas décadas atrás, expresando su escasa
aceptación para realizar estos procedimientos, basados en el
aumento del tiempo quirúrgico y un nivel de complejidad superior
al de la cirugía convencional (3,4), pudiendo estar asociado al
cambio de la visión anatómica caudo- cefálica
obtenida en la cirugía abierta, a una visión
endoscópica céfalo- caudal, con la cual se puede estar
poco familiarizado, por lo que se han descrito algunas recomendaciones
aplicables a la práctica quirúrgica para superar este
reto, por ejemplo: identificar y disecar el nervio laríngeo
recurrente inicialmente en su inserción y posterior en sentido
caudal, evitar el uso de energía eléctrica en
cercanía al mismo y de preferencia iniciar la curva de
aprendizaje con pacientes que cuenten con índice de masa
corporal dentro de rangos normales, ya que se describe un nivel de
dificultad superior para pacientes obesos(11), aunado a esto se
recomienda el uso de instrumentos de coagulación con
energía ultrasónica como el bisturí armonico, el
cual es un método endoscópico novedoso al presentar una
temperatura inferior a la energía proporcionada por el
electrocauterio, permitiendo así, el doble uso en un solo
instrumento de corte y coagulación, con una diseminación
térmica de 0,05 mm en contraste al bisturí monopolar que
llega hasta los 0,35 mm, generando una onda de quemado superior, lo que
conlleva a la necrosis y devascularización de los tejidos
adyacentes, pudiendo generar un aumento en las complicaciones de estos
abordajes, además de disminuir el tiempo operatorio promedio y
menor tasa de hemorragias.(12)
En cuanto a la preocupación que incluye la variabilidad de los
costos, vemos que en el instrumental necesario se encuentra en nuestras
instituciones como material básico para laparoscopia abdominal,
incluso Razavi et al., en su investigación compuesta por 228
pacientes, determinaron que las diferencias en el costo directo del
abordaje vestibular endoscópico y el abordaje transcervical fue
de aproximadamente 1000$, mucho menor a lo estimado por algunos
cirujanos e incluso algunos pacientes. (13)
Este tipo de abordajes es fácilmente reproducible con
conocimientos básicos en laparoscopia y anatomía del
cuello, como se expresa en una publicación reciente realizada
por Mijares et al (14,15), donde se expone el paso a paso de la
técnica quirúrgica endoscópica,
apreciándose que los pasos iniciales de la misma corresponden a
la técnica básica de laparoscopia partiendo de la
colocación y triangulación de los trocares, concomitante
disección del plano subplatismal similar al del abordaje
convencional, lo cual es posible realizar mediante la línea alba.
Aunado a ello el abordaje transoral se considera uno de los
métodos más prácticos al contar con un
sinfín de beneficios incluyendo una distancia más corta
entre la incisión oral y la glándula tiroides en
comparación a otros abordajes remotos, además así
como lo reporta Wang et al., este procedimiento puede o no ameritar
monitorización nerviosa intraoperatoria(16), si bien permite
identificar los nervios laríngeos recurrentes y laríngeos
superiores con mayor facilidad que el abordaje abierto y con ello
realizar una disección de los tejidos más minuciosa (17),
se considera una herramienta importante pero no imperativa para la
identificación y preservación de los mismos.
Por lo que, considerando previamente la elección adecuada
del paciente a ser tratado, sus indicaciones y contraindicaciones,
además de sugerencias dadas por cirujanos expertos, estos
métodos innovadores pueden ser integrados a nuestra
práctica quirúrgica habitual.
Si bien, así como lo describe Angkoon (18), la técnica
transoral es segura y factible, exponiendo cada vez más las
experiencias de cirujanos a nivel mundial, dadas las bondades del
procedimiento, elevados niveles de seguridad y baja incidencia de
complicaciones, incluso Khafif et al., reportaron 2 casos excepcionales
en los cuales debido a ciertos hallazgos intraoperatorios inesperados
dados por ganglios linfáticos con sospecha de malignidad,
corroborados por corte congelado, se logró realizar
disección endoscópica central sin eventualidad y en
segundo lugar un paciente con diagnóstico de adenoma
paratiroideo inferior derecho, planificado para realizar
paratiroidectomía inferior derecha, se encontró un
nódulo tiroideo ipsilateral intraoperatorio sin la evidencia de
la glándula paratiroides, por lo que el procedimiento realizado
fue exploración endoscópica del lado derecho que
incluía una tiroidectomía derecha y una disección
central derecha del cuello, sin eventualidades en el postoperatorio,
obteniendo disminución de los niveles de calcio sérico
sin presencia de glándula paratiroides en la biopsia final,
afianzando el hecho de que la cirugía endoscópica avanza
conforme se amplía la práctica y el conocimiento.
Contrario a las creencias, en nuestra era actual la factibilidad tanto
práctica como económica de realizar este tipo de
cirugía moderna y conservadora es altamente reproducible en
cualquier centro hospitalario público o privado que cuente con
el instrumental básico de laparoscopia y cirujanos dispuestos a
mejorar la calidad de vida de los pacientes y a expandir los
conocimiento prácticos y teóricos con simuladores y en la
práctica diaria, tomando en consideración que la
mejoría en los tiempos quirúrgicos y curva de aprendizaje
al implementar estos procedimientos disminuye al ejecutarlo en nuestra
rutina diaria.
Aprobación ética:
“Este artículo fue aprobado por el comité de
ética del Centro Médico Docente La Trinidad.”
Conflicto de Intereses
Los autores declaramos no tener conflictos de intereses, ni haber
recibido financiamiento o patrocinio de ninguna organización
para realizar este trabajo.
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FIGURAS







