Palabras clave:
Obesidad tipo IV, Cirugía bariátrica, Bypass
gástrico en Y de Roux, Gastrectomía vertical,
Técnica quirúrgica, IMC > 50 Kg/m2
INTRODUCCIÓN
La obesidad es uno de los principales problemas médicos en todo
el mundo. Se clasifica en las cinco categorías siguientes: Clase
I la cual caracteriza un Índice de masa corporal (IMC) de 30 a
34,9 kg/m
2, clase II un IMC de 35 a 39,9, clase III un IMC
≥ 40, clase IV un IMC de 50 a 59,9 y clase V un IMC ≥ 60.(1) Un
IMC elevado pasa a ser un importante factor de riesgo de enfermedades
no transmisibles, destacando la hipertensión arterial, diabetes,
enfermedades cardiovasculares, articulares, psiquiátricas y
algunos tipos de cáncer, entre otros.(2,3,4)
La evidencia ha demostrado que los pacientes con obesidad clase IV
tienden a ser más jóvenes, tienen mayor número de
comorbilidades sobre todo pulmonares y cardiovasculares, mayor riesgo
de complicaciones y mortalidad postoperatoria asi como tambien
resultados postoperatorios inferiores a los pacientes con menor IMC.(5)
La elección del procedimiento de cirugía
bariátrica más adecuado para el tratamiento de pacientes
con obesidad clase IV plantea un desafío clínico
significativo, basado en una evaluación individualizada de cada
paciente, considerando factores como la composición corporal,
las comorbilidades que puede estar presentando, la adherencia del
paciente y las preferencias del cirujano.(6,7,8)
El Bypass gástrico en Y de Roux (BGYR) con asa alimentaria (AAL)
de 150 cm y asa biliopancreática (ABP) de 50 cm, es un
procedimiento que ha demostrado ser eficaz en la pérdida de peso
a largo plazo. El BGYR con AAL a 150 cm y ABP a 50 cm, es efectivo en
la remisión de enfermedades relacionadas con la obesidad, como
la diabetes tipo 2 y la hipertensión. Por su parte, el BGYR con
AAL de 200 cm y ABP de 100 cm, implica un bypass intestinal más
largo, lo que pudiera resultar en una mayor pérdida de peso y
también ha demostrado ser efectivo en la remisión de
enfermedades metabólicas, sin embargo, existe un mayor riesgo de
déficits nutricionales. En este caso se requiere un monitoreo
más riguroso y se han reportado más complicaciones
quirúrgicas.(9)
En relación a la Gastrectomía vertical
laparoscópica (GV) los pacientes tambien experimentan una
pérdida de peso significativa y es eficaz en la remisión
de enfermedades relacionadas con la obesidad. En comparación con
los procedimientos de BGYR, la GV tiene menos riesgo de
hipoabsorción de nutrientes y una menor morbimortalidad.(10)
Comparar estas opciones quirúrgicas podría ayudar a
determinar cuál podría ser el procedimiento más
efectivo para tratar pacientes con obesidad clase IV.
MATERIALES y MÉTODOS
El objetivo del estudio fue comparar tres técnicas: BGYR con AAL
de 150 cm y ABP de 50 cm, el BGYR con AAL de 200 cm y ABP de 100 cm y
la GV en pacientes con IMC > 50 Kg/m2 intervenidos entre 2010 y
2019. Se realizó un estudio comparativo, longitudinal y
prospectivo el cual incluyó pacientes seleccionados de manera
intencional no aleatoria. Los criterios de inclusión fueron:
pacientes con IMC > 50 Kg/m2, aprobados por el equipo
multidisciplinario y que firmaran el consentimiento informado. Los
criterios de exclusión fueron: IMC < 50 Kg/m2, operados de
alguna cirugía distinta a las del estudio, con alguna
contraindicación para cirugía bariátrica, que no
desearan participar en el estudio o imposibilidad de seguimiento. El
seguimiento mínimo requerido fue de 5 años dado por
visitas a la consulta y/o contacto telefónico, controles
antropométricos y de laboratorio trimestrales el primer
año y anuales a partir del segundo año.
Se analizaron variables como edad, sexo, IMC, exceso de peso, la
presencia de comorbilidades y el tipo más frecuente previo a la
cirugía, así como peso nadir, IMC posterior a la
cirugía, persistencia de alguna comorbilidad y el porcentaje de
exceso de peso perdido (PEEP) luego de la cirugía. Toda la data
fue reportada en una ficha de registro digital (hoja de cálculo)
para su posterior presentación y análisis mediante las
técnicas estadísticas descriptivas en tablas de
contingencia y de medianas (rango) y las técnicas inferenciales
no paramétricas, donde se compararon las mediana de los grupos
en estudio a partir de la prueba no paramétrica de Kruskall
Wallys y el IMC inicial con respecto al posterior a la cirugía
mediante la prueba W de Mann Whitney. Se utilizó el procesador
estadístico SPSS en su versión 18 (software libre),
adoptándose como nivel de significancia estadística
valores de p inferiores a 0,05 (p < 0,05).
RESULTADOS
En el lapso comprendido entre 2010 y 2019 se intervinieron en nuestra
unidad 466 pacientes de los cuales 54 cumplieron con los criterios de
inclusión. De estos, finalmente se incluyeron 42 pacientes en
los cuales se logró seguimiento mínimo de 5 años
(77,77%) (Figura 1).
Se registró una edad promedio de 38,83 ± 1,54
años, con una mediana de 40 años, una edad mínina
de 18 años, una edad máxima de 61 años y un
coeficiente de variación de 26% (serie homogénea entre
sus datos). En su mayoría con 36 y 50 años (50% = 21
casos), del sexo femenino (66,67% = 28 casos) y con alguna comorbilidad
(69,05% = 29 casos). La mayor mediana de edad fue registrada el grupo
GV, sin diferencias estadísticamente significativas entre las
medianas (p > 0,05). El sexo femenino predominó a nivel
muestral (66,67%) siendo el mayor porcentaje el registrado en el grupo
BGYR con AAL de 150 cm y ABP de 50 cm. (Tabla 1)
La prevalencia de comorbilidades fue 69,05% (29 casos), siendo mayor en
los grupos BGYR con AAL de 150 cm y ABP de 50 cm (13/14 casos) y a GV
(13/20 casos). Las comorbilidades más frecuentes fueron
Hiperinsulinismo (20 casos), osteoarticular (15 casos) e
hipertensión arterial (HTA) y dislipidemia con similar
proporción (13 casos). (Tabla 1).
El promedio de peso inicial fue 147,31 ± 3,51 Kg con una mediana
de 142,5 Kg, un peso minino de 110 Kg, un peso máximo de 210 Kg
y un coeficiente de variación de 15% (serie homogénea
entre sus datos). En cuanto a estatura se registró un promedio
de 1,65 ± 0,02 m, con una mediana de 1,64 m, una estatura
mínina de 1,48 m, una máxima de 1,87 m y un coeficiente
de variación de 6% (serie homogénea entre sus datos). El
promedio de IMC fue 53,52 ± 0,57 Kg/m2, con una mediana de 53,35 Kg/m2, un mínino de 44 Kg/m2, un máximo de 63,4 Kg/m2
y un coeficiente de variación de 7% (serie homogénea
entre sus datos). El promedio de exceso de peso fue 86,74 ± 2,57
Kg, con una mediana de 83 Kg, un valor minino de 58 Kg, un valor
máximo de 136 Kg y un coeficiente de variación de 19%
(serie homogénea entre sus datos ; Tabla 1)
Los pacientes sometidos a BGYR con AAL de 200 cm y ABP de 100 cm fueron
los que registraron las mayores medianas en cuanto a peso inicial,
talla, IMC y exceso de peso, sin embargo, la única diferencia
estadísticamente significativa entre los grupos de estudio fue
el exceso de peso (p < 0,05). (Tabla 1)
Posterior a la cirugía, el peso promedio fue 92,95 ± 2,77
Kg, con una mediana de 90 Kg, un peso minino de 64 Kg, un peso
máximo de 131 Kg y un coeficiente de variación de 19%
(serie homogénea entre sus datos). Aunque el peso menor fue
registrado en el grupo BGYR con AAL de 150 cm y ABP de 50 cm, tal
diferencia no fue estadísticamente significativa entre los
grupos (p > 0,05). Al comparar el peso inicial con respecto al
posterior a la cirugía, todos los grupos de estudio demostraron
una disminución estadísticamente significativa: BGYR con
AAL de 150 cm y ABP de 50 cm (W = 5,0; p = 0,0000 < 0,05); BGYR con
AAL de 200 cm y ABP de 100 cm (W = 0,0; p = 0,0009 < 0,05) y GV (W =
5,0; p = 0,0000 < 0,05). (Tabla 2)
El IMC postoperatorio fue 33,89 ± 0,85 Kg/m2, con una mediana de 33,23 Kg/m2, un valor minino de 22,95 Kg/m2, un valor máximo de 47,75 Kg/m2
y un coeficiente de variación de 16% (serie homogénea
entre sus datos). Aunque la menor mediana de IMC después de la
cirugía fue registrada en el grupo GV, tal diferencia no fue
estadísticamente significativa entre los grupos de estudio (p
> 0,05). Cuando se comparó el IMC inicial con respecto al
posterior a la cirugía, todos los grupos de estudio demostraron
una disminución estadísticamente significativa: BGYR con
AAL de 150 cm y ABP de 50 cm (W = 0,0; p = 0,0000 < 0,05); BGYR con
AAL de 200 cm y ABP de 100 cm (W = 0,0; p = 0,0009 < 0,05); GV (W =
2,0; p = 0,0000 < 0,05). (Tabla 2)
El peso nadir registró un promedio de 84,28 ± 2,56 Kg,
con una mediana de 84 Kg, un peso mínino de 42 Kg, un peso
máximo de 130 Kg y un coeficiente de variación de 20%
(serie homogénea entre sus datos), sin diferencias
estadísticas significativas entre los grupos (p > 0,05).
(Tabla 2)
La resolución de comorbilidades fue superior en el grupo BGYR
con AAL de 200 cm y ABP de 100 cm (Z = 2,85; p = 0,0042 < 0,05) y en
el grupo GV (Z = 1,99; p = 0,0466 < 0,05) mientras que en el grupo
BGYR con AAL de 150 cm y ABP de 50 cm, la resolución de
comorbilidades representó un 50%. (Tabla 3). No se
encontró una asociación estadística entre la
resolución de comorbilidades postoperatorias y el tipo de
cirugía realizada (X2 = 1,50; 2 gl; p = 0,4713 > 0,05).
(Tabla 3).
El PEEP fue 62,45 ± 2,64 %, con una mediana de 66,5 %, un minino
de 14%, un máximo de 94% y un coeficiente de variación de
27% (serie homogénea entre sus datos). La mayor mediana de PEEP
fue registrada en el grupo GV, sin diferencia estadísticamente
significativas entre las medianas de los grupos (p > 0,05). Los
pacientes que perdieron más del 60% de su exceso de peso fueron
aquellos sometidos a BGYR con AAL de 150 cm y ABP de 50 cm, seguidos de
aquellos sometidos a GV, sin asociación estadísticamente
significativa entre los intervalos de peso perdido y el tipo de
cirugía (X2 = 2,16; 4 gl; p = 0,7064 > 0,05). (Tabla 4).
DISCUSIÓN
Nuestros resultados guardan similitud con el trabajo de Soong T-C et
al. quienes reportan una edad promedio de 32,1 ± 10,4
años y un IMC preoperatorio promedio de 56,0 ± 6,7 Kg/m
2.
Los mismos reportan que a los 5 años el bypass gástrico
de una anastomosis (OAGB) tuvo una mayor pérdida de peso total
(40,8 %), seguido por el BGYR (37,2 %) y la GV (35,1 %). En el mismo
estudio la GV tuvo una tasa de remisión más baja en
dislipidemia en comparación con los otros grupos, pero la tasa
de remisión de diabetes mellitus tipo II (DMT2) no fue diferente
al resto de los grupos estudiados.(11)
El metaanálisis de Gomes-Rocha SR et al., mostró una
diferencia significativa de pérdida de peso a los 12 meses a
favor del BGYR en comparación a la GV; sin embargo, a largo
plazo no se evidenciaron diferencias significativas entre ambas
técnicas. Resultados similares obtuvieron al analizar la
resolución de comorbilidades la cual fue similar entre los
grupos estudiados. Esto datos coinciden claramente con los resultados
de nuestra investigación.(12)
Ponce de León-Ballesteros et al. estudiaron el efecto del BGYR en pacientes con IMC > 50 Kg/m2
reportando que a los dos años el 75% de los pacientes tuvieron
un PEEP del 50% con una remisión de HTA y diabetes mellitus tipo
II (DMT2) de 72 y 60% respectivamente. Dichos resultados difieren un
poco de nuestros los cuales reportaron un mejor PEEP y mejor
remisión de HTA y DMT2 a los 5 años.(13)
En su estudio retrospectivo, Tasdighi et al. compararon la efectividad
de dos técnicas de OAGB con ABP de 160 y 200 cm y la GV en
pacientes con obesidad tipo IV. La pérdida total de peso fue
mayor en OAGB sin embargo la resolución de comorbilidades fue
similar entre las técnicas estudiadas a 3 años de
seguimiento lo cual se corresponde con nuestros resultados. Al comparar
ambas técnicas de OAGB obtuvieron iguales resultados en
términos de pérdida de peso y resolución de
comorbilidades.(14)
En otro estudio retrospectivo, Rajan et al. evaluaron los resultados de pacientes con IMC > 50 Kg/m2
a quienes se les practicó BGYR, OAGB y GV. No encontraron
igualmente diferencias estadisticamente significativas entre los tres
grupos en terminos de pérdida de peso y resolución de
comorbilidades, datos estos comparables con nuestra
investigación.(15)
Uno de los estudios con mejor nivel de evidencia y mayor seguimiento es
el ensayo controlado aleatorizado de Möller F et al. quienes
compararon los resultados del BGYR con la derivación
biliopancreática con cruce duodenal (DBP-CD). El mejor resultado
en pérdida de peso y resolución de comorbilidades se
observón en la DBP-CD sin embargo esto fue a expensas de una
mayor tasa de complicaciones, principalmente nutricionales.(16)
Zhang Z et al. compararon esta vez en su estudio retrospectivo cuatro
técnicas: BGYR, GV, DBP-CD y “Single anastomosis
duodenal-ileal bypass with sleeve gastrectomy” (SADI-S). Sus
resultados al igual que los nuestros no fueron concluyentes a favor de
ninguna de las técnicas evaluadas.(17)
Llama la atención los resultados del estudio de Thaher O et al.
el cual comparaba los resultados de BGYR y GV en obesidad tipo IV. A 3
años la pérdida de peso y la resolución de HTA fue
superior en pacientes sometidos a BGYR, no así para DMT2. Esto
claramente difiere de los resultados obtenidos en nuestro trabajo.(18)
Agregar dispositivos para aumentar la restricción se ha
estudiado en pacientes con IMC elevados. Tal es el caso del trabajo de
Miller KA et al. quienes colocaban una banda en pacientes sometidos a
OAGB. Reportan un PEEP significativo a 5 años y baja tasa de
complicaciones, sin embargo no es un estudio comparativo.(19)
Los resultados de nuestro estudio permiten inferir que no existen
grandes diferencias entre las técnicas utilizadas en
términos de pérdida de peso y resolución de
comorbilidades siendo las mismas prácticamente iguales. Una de
las principales fortalezas que se muestran en el presente estudio es el
tiempo de seguimiento a diferencia de la mayoría de los estudios
analizados previamente. En vista de lo antes expuesto, individualizar
cada caso es fundamental para determinar el procedimeinto
quirúrgico mas adecuado para estos pacientes.
CONSENTIMIENTO INFORMADO
Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes incluidos en el estudio.
Aprobación Ética
Todos los procedimientos realizados en el presente estudio se hicieron
de acuerdo con los estándares éticos del comité de
investigación institucional y/o nacional y con la
declaración de Helsinki de 1964 y sus enmiendas posteriores o
estándares éticos comparables.
Contribución de los Autores
LLC: Idea, diseño, implementación, conducción y
redacción del manuscrito. TA: Análisis de datos,
redacción del manuscrito. SP: Implementación y
conducción del estudio. YA: Implementación y
conducción del estudio.LLP: Recolección y análisis
de datos.
Conflicto de Intereses
Los autores declaran no tener conflicto de interés alguno sobre el presente estudio.
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Figura 1. Diagrama de flujo del progreso a través de las fases del estudio
Fuente: Datos propios de la investigación.