INTRODUCCIÓN
La teleeducación a través de la tecnología de
sistemas de comunicación tiene la misión de brindar
herramientas de aprendizaje como complemento a los modelos educativos,
con el fin de colaborar con el proceso de formación de los
estudiantes.
La interconexión entre tecnología y conocimiento
representa un papel vital en las sociedades educativas, y en particular
en la educación superior. Es por eso por lo que, en la nueva
era, el sector educativo se encuentra fortalecido por estas
tecnologías.
Esta innovación tecnológica, supone cambios sustanciales
en los programas de estudios, a través de los sistemas de
telecomunicaciones permitiendo complementar la educación en
zonas remotas y de difícil acceso, agregando así, valor
para una educación de calidad a distancia.
En los actuales momentos la Universidad Indígena de Venezuela
(UIV), no cuenta con herramientas tecnológicas que le permitan
ejecutar el programa de formación de líderes
indígenas a distancia.
La UIV, desarrolla sus actividades habitualmente bajo la figura del
profesor itinerante, dictando clases según su disponibilidad
teniendo que trasladarse por períodos cortos a zonas de
difícil acceso, para cumplir con sus actividades
académicas. (1) Es por esto por lo que la propuesta de organizar
un sistema educativo a distancia complementario aliviaría la
difícil situación que se plantea para lograr los
objetivos.
Para el cumplimiento de los fines antes mencionados la UIV se
proyectaría como centro modelo para el desarrollo de los
programas formativos en teleeducación intercultural para la
recuperación de lo que se ha perdido de las culturas ancestrales
y de implementación de relaciones interculturales.
En una primera etapa se pretende identificar las necesidades
tecnológicas para la implementación del programa de
teleeducación, a propósito de la formación de
licenciados en planificación intercultural, mención
salud, en la UIV. En una segunda etapa se desarrollará el modelo
de educación de acuerdo con los códigos culturales que la
representan
Marco teórico
Roberto Aparici en el año 2002 expresó que la
educación a distancia además de ser una modalidad
educativa es un sistema de comunicación e información.
(2) Moore y Kearsley a su vez señalan: “La
educación a distancia consiste en un aprendizaje planificado que
ocurre normalmente en un lugar diferente al que se desarrolla la
enseñanza, y que requiere técnicas especiales de
diseño de los cursos, técnicas instruccionales,
métodos de comunicación electrónicos, así
como de una organización y administración
especial”. (3)
Keegan en 1988, señaló que la educación a
distancia a diferencia de la educación tradicional plantea una
modalidad en la que existe una separación física, en
ambientes diferentes, entre el profesor y el alumno utilizando medios
tecnológicos para establecer una comunicación en dos
direcciones. (4)
Lorenzo García Aretio agrega, además, la importancia de
esta innovadora herramienta para el apoyo a los alumnos mediante
tutorías, bajo un enfoque tecnológico en las decisiones
referidas a la planificación, el desarrollo y evaluación
de la educación a distancia, así como, la
comunicación masiva e ilimitada con alumnos en contextos
geográficamente dispersos.(5)
Partiendo de estas características, García Aretio define
la educación a distancia como “un sistema
tecnológico de comunicación multidireccional, que puede
ser masivo, basado en la acción sistemática y conjunta de
recursos didácticos y el apoyo de una organización y
tutoría, que, separados físicamente propician a los
estudiantes, un aprendizaje independiente y cooperativo”.
Con base a esas premisas que dan relevancia a la educación a
distancia, haremos un breve recuento histórico de la
evolución de tan maravilloso aporte a la educación.
Los intentos iniciales comenzaron a finales de los años 60 con
la aparición de las primeras universidades abiertas las cuales,
aunque utilizaban los textos escritos, comenzaron a utilizar la radio y
la televisión como soportes a la educación.
Sin embargo, la evolución histórica en términos de
la enseñanza a distancia, dieron sus primeros pasos en
teleeducación desde la década de los años 70 con
el uso de casetes de audio y las cintas de videos, apareciendo
posteriormente en los 80 los videos interactivos y los softwares, ya
particularmente para la formación académica. Recursos que
aún hoy día son de altísimo valor.
Fue en la década de los 90 cuando se iniciaron las primeras
videoconferencias y seminarios virtuales, gracias al uso de los
satélites, trayendo como consecuencia la ruptura de la barrera
de la distancia en actividades que podían ser seguidas en el
mismo instante que se daban las transmisiones.
Los registros formales para la institucionalizar la educación a
distancia se dieron por primera vez en la Conferencia Mundial del
Consejo Internacional de Educación a distancia celebrada en
Vancouver, en 1982 y posteriormente se popularizó en otros
países, lo que permitió el desarrollo de cursos virtuales
a nivel mundial.(6)
En Ecuador en el año 2003, a través de la UNESCO se crea
la “Declaración de Quito sobre el Rol de las Universidades
en la Sociedad de la Información”. Una forma de apoyar la
evolución de la educación superior, promoviendo cambios
de los paradigmas de pensamiento, garantizando un mayor y mejor acceso
al conocimiento, sugiriendo la socialización de la
tecnología aplicada a la educación a efectos de disminuir
costos que permitan trasladar esos beneficios al estudiante como sujeto
activo del proceso educativo.(7)
Ese mismo año, la Conferencia Mundial sobre Educación
Superior, celebrada en París, emprende un proyecto sobre la
educación superior virtual y a distancia en
Latinoamérica, denominado Observatorio sobre Educación
Superior en América Latina y el Caribe. Este documento describe
los adelantos en educación a distancia en los diferentes
países latinoamericanos. (8)
En Venezuela, ya para el año 1997 Curci La Rocca, informa que
algunas Universidades Venezolanas comenzaron a incorporar las nuevas
tecnologías de la información y comunicación en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, utilizando como recurso
didáctico una combinación de la enseñanza
presencial con entornos de aprendizaje virtuales. Es así como
para el principio del milenio, se evidencia que, de la totalidad de las
universidades existentes en el país, dieciséis de ellas
ya tenían programas académicos virtuales, algunos
consolidados y otros dando sus primeros pasos. (9)
Instituciones como Fe y Alegría en el año 1975 ya
había incorporado la modalidad de educación a distancia
para sectores populares a través del Instituto
Radiofónico Fe y Alegría, y el programa gubernamental
ACUDE en la década de los 70 brindaba alfabetización a
través de videocasetes entre otros.
En localidades tan remotas como San Juan de Manapiare, Estado Amazonas,
se contaba con una estación de radio local, instalada en la
época de CODESUR, la cual utilizamos por los años 80 para
suministrar materia informativa preventiva de educación en salud
para la comunidad.
Posteriormente en octubre de 2009, en la comunidad Yekuana del Alto
Ventuari, Municipio Manapiare del Estado Amazonas, se instaló la
primera antena de telemedicina en conjunto con SOS telemedicina de la
Universidad Central de Venezuela (UCV), elevando consultas
médicas a distancia del dispensario rural de la población
a cargo del enfermero de medicina simplificada y la Facultad de
Medicina de la UCV.
Educación Intercultural
¿Pero que podemos decir acerca de la educación
intercultural a distancia en Venezuela, como experiencia universitaria?
No existe en Venezuela, experiencia de instituciones universitarias que
hayan implementado programas de teleeducación en el marco de la
interculturalidad con particular referencia a Pueblos indígenas.
La UIV, desde su creación, se ha caracterizado por visibilizar
los valores, saberes originarios y tradiciones, de estos Pueblos, con
el fin de fortalecer su cultura, siendo el egresado un estudiante
comprometido con su comunidad.(1)
La importancia de la teleeducación radica entre otras cosas, en
la utilización de nuevas tecnologías alternativas para la
enseñanza o capacitación de alumnos de poblaciones
remotas y difícil acceso. En consecuencia, la UIV, no puede
aislarse de los avances tecnológicos, siendo esta una
justificación necesaria para al menos su evaluación y
posible implementación.
La educación a distancia es un reto en sí y mayor cuando
se trata de establecer bajo el modelo de la cosmovisión, donde
se instituye la interculturalidad como elemento fundamental para la
interpretación de lo que se quiere transmitir.
Interculturalidad, Cosmovisión y Arte
Ahora bien, ¿De que hablamos cuando nos referimos a interculturalidad y cosmovisión?
Cuando hablamos de interculturalidad nos referimos a la
interacción equitativa de diversas culturas con la posibilidad
de generar expresiones culturales compartidas, a través del
respeto mutuo. Es decir, somos diferentes, pero podemos entendernos en
términos de igualdad, con una relación franca y horizontal
En cuanto que la cosmovisión es la manera de ver e interpretar
la realidad que nos rodea desde la cultura de cada pueblo, siendo esta
una expresión de imágenes y sonidos necesarias para
comprenderla.
Felipe Aguirre menciona que el arte como la cosmovisión es la
contemplación y reflexión en torno a la creación
artística de una cultura y que esta suele revelar matices
sutiles de la naturaleza, muchos de ellos ocultos que escapan a la
más rigurosa investigación científica.
Concluye Aguirre que “en el ser de la obra yace oculto el poder
para desvelarnos un aspecto de la imagen total del mundo, para hacernos
intuir, en el acto de contemplación, el espíritu de una
época”.(10)
La perspectiva o representación mental establecida de una
determinada cultura, ofrece un marco de referencia de
interpretación de la realidad con creencias, imágenes y
conceptos, aplicado estos conceptos a la cosmovisión en la cual
está inserto el sujeto.
Garcés Bedoya en su trabajo “Cosmovisión
artística del liderazgo transformacional en pro del desarrollo
comunitario”(11) nos menciona al arte como instrumento para el
desarrollo comunitario, para así abordar las teorías de
origen organizacional y hacer uso de sus objetivos y principios para
contribuir a una propuesta, que ayude a superar las diferentes
situaciones y problemáticas de las comunidades en
situación de vulnerabilidad. Bedoya le da la importancia que se
merece desde el momento que interpreta la necesidad del conocimiento
profundo del arte y la cosmovisión de los pueblos para poder
avanzar con respeto al desarrollo.
Estos conceptos claramente establecidos nos permiten discernir acerca
de evidentes diferencias culturales existentes entre los modelos
occidentales y el de los Pueblos indígenas.
De lo que se trata entonces es de conocer y comprender los contextos
socioculturales con el fin de diseñar las estrategias adecuadas
para adaptarlas al modelo de teleeducación que se pretende.(12)
Ejemplo de ello lo podemos constatar en cuanto a las
características visiblemente establecidas en los Pueblos
indígenas en términos de formación, donde la
educación es flexible, la transmisión del conocimiento es
oral, el pensamiento es colectivo y en espiral con una
percepción holística, transdisciplinaria, pluricultural y
con estrategias observacionales de aprendizaje. Mientras que el modelo
occidental al cual estamos acostumbrados suele ser rígido, la
transmisión del conocimiento es escrita, el pensamiento es
individual, analítico, unicultural y con estrategias mixtas de
aprendizaje.(1)
Quizás una de las situaciones comunes más complejas se
presenta es el desarraigo o desprendimiento del compromiso con su
pueblo, cuando los estudiantes indígenas abandonan su comunidad
o su medio habitual para cumplir con los procesos de la
educación superior, por largos períodos, al ser
víctima de influencia de otras culturas. La teleeducación
garantizaría la permanencia del estudiante en su medio cultural
y natural evitando éxodos que inciden en el desarrollo regional.
(13)
Esta particularidad que bien definen sus autores disminuiría
sensiblemente el abandono de los estudiantes de su comunidad una vez
culminado sus estudios.
Entonces, como construir un modelo de educación a distancia
donde lo colectivo prive sobre lo individual, y en cuanto a las otras
características señaladas, se mantenga una
percepción holística del pensamiento, se vincule con la
educación local, se valorice durante el proceso de
enseñanza “a la comunidad” en la cual habita, se
estimule la formación mixta de aprendizaje (participación
de los sabios y ancianos de la comunidad) e incorpore principios de la
educación basada en resultados y la competencia en el marco de
la interculturalidad?.
El arte desarrolla en sí, el carácter de líder
participativo y con sus acciones hace frente a las diferentes
situaciones que se presentan, que, aunque no son siempre suficientes
los recursos, con el uso de la creatividad pueden emprender acciones,
en el marco de un programa que contribuya, a mejorar la calidad de vida
de los pobladores de una comunidad, en este caso a través de la
educación.
Para ello, una vez diseñado el modelo de educación a
distancia, trabajaremos con el perfil de competencia desarrollado en la
UIV, con el fin de respetar los principios de la interculturalidad.
El arte tiene la posibilidad de hablar a las personas, abrir el
espíritu, romper paradigmas y fundamentar nuevas perspectivas.
(14) Por tanto, pretendemos a través del arte construir la
estrategia necesaria, donde se puedan dar los cambios en el modelo de
la educación a distancia de tal manera que sea acorde con los
principios anteriormente mencionados.
Justificación
No existen en Venezuela programas de teleeducación
intercultural, que asista tan imperiosa necesidad, razón por la
cual, diseñaremos la metodología tecnológica que
más se adapte al concepto del arte y cultura del sujeto,
basándonos fundamentalmente en el programa de formación
de licenciados en salud intercultural, que se lleva a cabo en la UIV(1)
, a través de sus competencias rompiendo paradigmas nocivos para
la creación y que contempla como eje fundamental la
interculturalidad.
Se trata entonces con base a nuestra experiencia, de aportar nuevos
recursos para la educación centrado en los espacios de
representación.
Los espacios de representación son las formas en que las
personas imaginan sus particularidades culturales, así como las
del universo que les rodea, a partir de su cosmovisión.
Diferentes poblaciones, indígenas o no, han concebido su entorno
de acuerdo con su cosmovivencia y cosmogonía. Por tanto, abordar
las particularidades implica entender cómo las sociedades
representan su entorno a partir de sus propias nociones de lo que es el
mundo.
Es por eso por lo que es necesario observar cómo las culturas
representan sus espacios a partir de sus estructuras de significado,
historias, particularidades geográficas, su relación con
el entorno y la espiritualidad.
Hacerlo, nos permite trabajar en términos interculturales con la
adecuada interpretación y por ende lograr la transmisión
de la enseñanza que se pretende, fortaleciendo sus culturas.
En ese sentido nos preguntamos ¿Con base a las herramientas
disponibles en la UIV para impartir conocimientos e intercambio de
ellos, es posible que la educación intercultural se pueda
complementar con programas tecnológicos de teleeducación?
¿Es posible diseñar un espacio virtual acorde a sus
realidades, a fin de facilitar la comprensión del mensaje que se
quiere transmitir seleccionando la plataforma adaptada al entorno del
receptor?
La respuesta la iremos construyendo en el camino. Por los momentos
dedicaremos el esfuerzo por tratar de lograr una educación en
términos interculturales, borrando barreras y acercando las
distancias mediante el uso de la teleeducación
CONCLUSIÓN
Dada la distribución geográfica de los diferentes Pueblos
indígenas (zonas remotas y de difícil acceso), es
necesario el uso de la teleeducación como herramienta
alternativa para la enseñanza.
No existe en Venezuela, experiencia de instituciones universitarias y
limitadas las experiencias en América Latina que hayan
implementado programas de teleeducación en el marco de la
interculturalidad con particular referencia a Pueblos indígenas.
La teleeducación como herramienta complementaria en la UIV,
garantizaría la permanencia del estudiante en su “medio
cultural y natural” evitando éxodos y contribuyendo a
disminuir el abandono de los estudiantes de su comunidad. El reto es
transformar la educación a distancia, en instrumento de una
educación sin distancias.
Recrear la educación a distancia en términos
interculturales, implica incorporar diversos elementos sociales,
trascendiendo a una identidad cultural, étnica y
lingüística, con parámetros y estilos
característicos que los definen como referentes culturales
(etnicidad). Los conceptos de espacio, tiempo y religión son
diversos en las diferentes etnias, las cuales se manejan a
través de códigos que los identifican. Estos pueden
significar valores, que trasmiten la cosmovisión, cosmovivencia
y cosmogonía de cada cultura.
Es fundamental tomar en cuenta para el logro de una verdadera
educación intercultural, el uso de los códigos propios de
las diversas culturas, de tal forma que se logre el entendimiento de lo
que realmente se quiere transmitir.
Aprobación ética
Este artículo no contiene ningún estudio con
participantes humanos o animales realizado por ninguno de los autores.
Conflicto de Intereses
Los autores declaran que no tienen conflicto de interés.
REFERENCIAS
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