EDITORIAL
LA FORMACIÓN DEL CIRUJANO MODERNO REVISITADA

El progreso actual que ha alcanzado el mundo de la cirugía a nivel mundial desde la segunda mitad del siglo XX, la inconmensurable cantidad de conocimiento científico, avances tecnológicos , innovaciones terapéuticas, revolución del conocimiento y de la informática,  diseños novedosos en el armamentarium quirúrgico, etc., han hecho  necesario e imperativo construir y configurar una novedosa plataforma intelectual para  capacitar a las nuevas generaciones de especialistas en cirugía que permita abordar los programas de formación  y certificación, de esta especialidad médica,  dentro de una corriente universal de aplicabilidad de todos estos avances para  manejar problemas quirúrgicos de complejidad creciente con un perfecto equilibrio de interactuar con una novedosa concepción teórica-práctica.
El ámbito del ejercicio de la especialidad, práctico y quirúrgico,  ha mostrado en menos de un siglo un desarrollo exponencial , su impactoes difícil de medir pues el dinamismo de su desarrollo genera en los especialistas que la practican un inusitado esfuerzo para la adaptación y adopción de nuevas tecnologías, normas y procedimientos, técnicas quirúrgicas inéditas y algoritmos de enfoque para las enfermedades  que han hecho de esta especialidad médica, altamente eficiente y eficaz,  pero cuyo desarrollo intrínseco se configura dentro del ámbito intelectual del pensamiento complejo. 
Este progreso indetenible hace imperativo el rediseño y reactualización de los programas y actividades curriculares para formar una nueva generación de médicos-alumnos de postgrado.   En este momento particular de la historia y a nivel internacional existe un indiscutible  “consenso”  en el entorno  universitario que orienta el aprendizaje de los cirujanos para adquirir  en el currículo de formación la novedad de “las seis grandes áreas esenciales de competencia” para los nuevos programas aprobados de las residencias quirúrgicas de postgrado.
A partir de la década de los noventa del siglo pasado  las escuelas médicas de los países desarrollados adoptaron en los diseños curriculares de los postgrados de cirugía,  la noción del “curriculum por competencias “ , estas áreas esenciales de competencia  se describen como:  1)  conocimiento médico de la patología quirúrgica y su solución terapéutica.  2)  habilidad y destreza en el cuidado integral del paciente quirúrgico.  3)  aprendizaje y mejoramiento profesional basado en la práctica de la cirugía.  4)  práctica médica basada en los diferentes sistemas de salud.  5)  profesionalidad.  6) habilidad y destreza para el manejo de las técnicas de comunicación interpersonal.
Afortunadamente, la academia universitaria venezolana en casi todas las universidades autónomas del país han dado un paso al frente para re-diseñar los postgrados de cirugía adaptando la tendencia mundial del diseño curricular por competencias,  de los postgrados médicos y especialmente el de los residentes quirúrgicos, lo cual es una estrategia enormemente valiosa para colocar a nuestros especialistas en cirugía al nivel del concierto moderno de naciones de avanzada educacional. Exhortamos a aquellas estructuras universitarias en nuestro país a que los responsables académicos de los postgrados gestionen el esfuerzo de adaptarse a los nuevos parámetros de la educación formal en cirugía y, respaldando el artículo publicado por el Dr. Héctor Cantele en relación al perfil de competencia profesional en la formación del cirujano general, ratificamos la necesidad de construir un perfil profesional del cirujano general desde el organismo base que nos agrupa como sociedad, la Sociedad Venezolana de Cirugía.


Oswaldo R.  Guerra Zagarzazu
Miembro Honorario de la Sociedad Venezolana de Cirugía. 

Miembro Correspondiente Nacional de la Academia Nacional de Medicina. 

Coordinador del Doctorado en Ciencias Médicas Universidad de Carabobo