NOTAS HISTÓRICAS SOBRE LA REVISTA VENEZOLANA DE CIRUGÍA


Jaime Díaz Bolaños

Miembro Honorario de la SVC - Individuo de Número de la SVHM
Expresidente de ASEREME

El día 20 de octubre de 1944 se funda la Sociedad Venezolana de Cirugía (SVC) en el Paraninfo de la ilustre Universidad Central de Venezuela, el 21 de marzo de 1945 se llevó a efecto la sesión inaugural. En esta primera fecha nace con el nombre de Boletín de la Sociedad Venezolana de Cirugía, su órgano divulgativo, donde sus miembros puedan publicar el producto de la investigación científica y experimental, y sus directivos puedan informar las actividades que en ella se efectúan.
El motivo de esta comunicación es hacer un recuento de lo acontecido desde su aparición en físico, en forma de papel, hasta su conversión en manera digital, tratando de exponer todos los aspectos históricos desde el año 1944 hasta el 2011.
Este artículo se ha colocado en la sección de historia y fue redactado con el fin de “mover” al lector, es decir, intentar conseguir que el receptor de la misma actúe y adquiera una conciencia muy clara de lo que se está relatando.
El primer director fue el Dr. Jorge González Celis quien en aquel momento formaba parte de la Junta Directiva y durará, como ella, un año en sus funciones. Esto ocurrió hasta 1956, a partir de este momento el director permanecía en sus funciones por un período de dos años. Para el año 1975 se crearon las secretarías, entre ellas la de Información y Divulgación, que se encargaban del Boletín, casi siempre acompañado de un Comité de Redacción que le asistía en sus funciones. Luego en 1993, se elimina esa secretaría y se inicia la Comisión de Publicaciones, dirigida por un Coordinador quien toma el nombre indistinto de Editor o Director, pero a partir de ese año los períodos fueron más largos, entre ellos podemos mencionar cuando les correspondió a los doctores Guillermo Colmenares Arreaza y Luis Oscar Quintero. A mi parecer esta modalidad debe continuarse ya que en dos años el editor aprende todo lo concerniente a dirigir una revista, lo cual no es sencillo, y cuando ha adquirido ese valioso conocimiento, viene otra Junta Directiva y nombra a uno nuevo que debe empezar desde un comienzo. Las revistas más exitosas a nivel mundial son aquellas en la que sus directores duran muchos años en ese cargo; en Venezuela tenemos el ejemplo de la Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela, la cual fue dirigida por el Dr. Oscar Agüero y la Gaceta Médica de Caracas por Dr. JM Avilán Rovira, entre otros.
Muchas empresas se han ocupado de su impresión, diagramación, formato y composición. Algunas muy efímeras y otras con un poco de más tiempo. De las que se ha podido recabar información están las siguientes (también se han de mencionar, las características de tamaño, color, identificación, símbolos y papel): para 1961, le correspondió a la Editora Grafos C.A., la portada mitad color amarillo y el resto blanco, con letras negras en la identificación y el símbolo, estas características las traía desde primer volumen y número; en 1970 se encarga Editora Venegráfica C.A; en 1971 Editorial Coblan C. A.; 1972 Textos Diagramación e Impresión Semenca, cambia el formato a color amarillo, el borde verde claro, identificación y símbolos en negro; 1973 diagramación L.A.P.L., impreso por FOTO IMPRE C.A.; 1976 hay un nuevo formato, el fondo de color marrón, el símbolo en amarillo y letras en blanco, impreso en Editorial “Grafarte” C.A. esto sucede en el Nº1, pero para el Nº 2 cambia el fondo a color verde claro, símbolo en verde obscuro y letras en blanco, además cambia de nombre por el de Revista de la Sociedad Venezolana de Cirugía, es impreso por OT Producciones, esto se mantiene hasta el Nº 4; en 1977 ocurren varios cambios importantes entre ellos el nombre, se comenzará a llamar Revista Venezolana de Cirugía, que se ha mantenido por el resto del tiempo, el fondo es de color beige, los bordes junto con la identificación color marrón, en el centro el símbolo del mismo color del fondo y alrededor un circulo marrón con las letras Sociedad Venezolana de Cirugía, Impreso por OSPREY IMPRESORES & CIA. LTDA, en Bogotá Colombia; para 1979 hay un pequeño cambio en la parte central del símbolo, donde las letras que identifican a la Sociedad Venezolana de Cirugía son de color amarillo, además el volumen que se venía haciendo con números romanos ahora son arábigos y en lugar de la abreviatura Nº es ahora con la palabra Número; en el año 1981 es Impreso por Latigráfica; en 1984 de nuevo estas letras son de color beige; en 1985 se encarga la Asociación Impresos Omar; 1986 su elaboración se realiza en la Escuela Técnica Popular “Don Bosco”, en el Volumen 40 Número 2 del año 1987, ocurre otro cambio fundamental en el formato, el fondo es de color blanco, pero el borde y los datos de color azul oscuro, donde está el símbolo central el fondo es azul pero la figura y letras en blanco; 1988 de nuevo se encarga IMPRESOS OMAR; hay una modalidad para 1990, en los símbolos el círculo externo se cambia a color rojo dejándose las letras blancas y las páginas internas serán de papel glasé, más brillante, de mejor calidad, sobre todo para las figuras y tablas, la diagramación y paginación queda en manos de Servilibros; en 1991 este trabajo del texto, diagramación, montaje y fotolito es responsabilidad de la empresa FOTOLITO SOLAR C.A.; para 1992 la diagramación y administración se encomienda a la compañía ATEPROCA, que ha sido la que más tiempo se ha ocupado de la impresión de la Revista; es para el año 2002 cuando Informe Médico se ocupa del diseño, administración y distribución, ahora aparecen fotos en colores, posteriormente, en el volumen y número siguiente de ese año, se añade el color a los cuadros, tablas e información; en el año 2006 se contrata a la firma Facundia Editores C.A. que se mantiene hasta el final con el Volumen 64, Número 3 de septiembre de 2011.
Uno de los escollos que por mucho tiempo tuvo fue su distribución, en sus comienzos con una Caracas más pequeña y una nación con pocos colegas cirujanos era más fácil que le llegara a sus manos y se hacía en la reuniones de la Sociedad; luego se empleó el correo,que permitió llegar a todos los capítulos del país, pero a la larga se hizo oneroso, llegaban pero en muchos casos no se entregaban, después, sobre todo en la capital, se contrató a una persona que la llevaba a las clínicas, las bibliotecas y consultorios, esto último era un trabajo titánico y algunas veces era mal recibido y se perdía mucho tiempo y esfuerzo. La que más se utilizó era suministrarla en los congresos, reuniones capitulares o cualquier otra actividad de la Sociedad, era común que la Directiva llevase paquetes de revistas a estos encuentros, se colocaban dentro de los maletines y que la obtenían los miembros solventes, como un atractivo para estar al día, algo muy difícil, ya que este objetivo siempre ha sido infructuoso en todos los años que tiene de existencia nuestra organización. Ahora con la era electrónica, se puede acceder con mucha rapidez, por la página Web a su computadora, laptop o celular.
Durante el lapso de su existencia impresa, era sufragada en parte por las firmas comerciales, siendo la más común las farmacéuticas con sus medicamentos, materiales de sutura, instrumental y maquinaria quirúrgica, también se anunciaban: bancos, hoteles, líneas de aviación, navieras, clínicas, editoriales, libros, centros turísticos, compañías de viajes, ópticas, entes gubernamentales como: el IVSS, MOP, C. A. La Electricidad de Caracas y C.A. Luz Eléctrica de Venezuela, Instituto Nacional de Hipódromos, hospitales públicos y privados, en fin una gran cantidad, largo de enumerar, aunque muchas veces, por diversas razones no había anunciantes, teniendo la Sociedad que pagarla de sus propios ingresos. La mayor cantidad de firmas comerciales en un número fue de catorce, el menor de tres, con un promedio de ocho y el más frecuente de tres a cinco.
El tiraje varió mucho conforme a la habilidad de conseguir anunciantes de parte de la directiva y de las casas comerciales, de 2000, 1000, 500, 300; entre más escaso es su número su valor es encarecido y a la inversa si es alto, pero por supuesto depende de los costos en ese momento y la disponibilidad de recursos.
El primer empeño de publicar un índice de autores y materias clasificadas según los temas tratados y a la región afectada por patología apareció en el Boletín Nº 104, Volumen XXII, noviembre y diciembre de 1968, para ese entonces la Sociedad tenía 24 años. Es para el año 1995, siendo editor el Dr. Guillermo Colmenares y con motivo de los cincuenta años de su creación, cuando con la colaboración de la Licenciadas Yolanda Vilachá de Arends y Trina Yánez de Ramírez se publicó en el Volumen 48 Números 1-2 el índice acumulativo de octubre de 1944 hasta octubre de 1994, tanto de autores como de materias. Casi siempre, sin embargo, al finalizar cada volumen se coloca un índice del mismo, lo cual ayuda mucho a localizar los artículos.
Son múltiples los editoriales, artículos y avisos, donde se ha insistido que los autores de los trabajos cumplan con los requisitos que exige la revista para su publicación, estos aparecen al inicio. En muchos números se han ubicado los Requisitos Uniformes para preparar los manuscritos enviados a las Revistas Biomédicas, siguiendo las Normas de Vancouver, que son de aceptación y guía mundial. También se ha invitado a la Asociación de Editores de Revistas Biomédicas de Venezuela ASEREME, quien ha publicado artículos sobre la materia; sin embargo un gran número de autores no los cumplen, teniendo el Director o Editor que devolverlo para su corrección, muchos lo hacen, pero una mayoría no, perdiéndose el esfuerzo, tiempo y dedicación, que conlleva realizar un trabajo de investigación científica o de información médica.
En 1986, se logró el ingreso de la Revista a ASEREME, un año después se hizo su depósito legal y se obtuvo su ISSN, teniendo que llevarse un ejemplar a la Biblioteca Nacional y también se incluyó en el Índex Médico Latinoamericano (IMLA) y a partir de 2002 enLilacs (Literatura Latinoamericana y del Caribe de Ciencias y la Salud), esto ha permitido que se pueda obtener para su lectura en estas prestigiosas organizaciones produciéndose así una divulgación internacional. Todos estos logros permiten que nuestra Revista tenga una alta difusión, aceptación y prestigio, y que compense en parte el esfuerzo que la Directiva y los Editores cumplen al confeccionarla.
La gran mayoría de sus ejemplares, han tenido un contenido muy variado y que cubre todas las expectativas de una Revista como son: editorial, investigación experimental, artículo original, artículos inéditos, prospectivos, retrospectivos y de revisión, experiencia quirúrgica infrecuente, artículo de opinión, artículos de actualidad, técnica quirúrgica, trabajos premiados, casos clínicos, conclusiones de mesas redondas, trabajos presentados en congresos y jornadas capitulares, In memoria en honor a los colegas fallecidos, historia de la cirugía en Venezuela y temas de interés.
Ya para el año 2006 se había comenzado la creación de una página Web como una forma de prueba que se fue consolidando, haciéndose finalmente definitiva. Muchos factores llevaron a tomar este camino, mencionaremos algunos: los costos del papel, tinta y remuneración de las compañías impresoras fue aumentando, haciéndose oneroso para la Sociedad; escasez de papel y otros insumos en el país para su elaboración. Se constituye así esta modalidad en una manera de poder llegar a mayor número de miembros en todo el país, con un menor costo aunque no despreciable, pero inferior que la modalidad impresa.
A pesar de estas ventajas, muchos añoramos tenerla en las manos, tocarla, olerla y disfrutar del papel, obtenerla en el consultorio o la habitación, de manera rápida ya sea uno o varios ejemplares; en un país, donde escasea la luz, internet intermitente o ausente, donde el costo de un ordenador y el resto de sus componentes es elevado, el mundo digital se hace cada día más difícil de acceder, aunque entendemos que es el futuro. En el editorial del volumen 73, número 1 del año 2020, la actual editora Dra. Silvia Piñango, expone de una manera clara e inteligible las ventajas que la forma digital tiene y ahora con la particularidadAhead-of-print y pre-print, se acelera de una manera moderna la conformación de la Revista.
Para finalizar quiero reproducir las palabras pronunciadas por el Dr. Alfredo González Navas, en el acto de homenaje a la memoria del Dr. Armando Álvarez de Lugo, presentado en la toma de posesión de la Junta Directiva de la SVC para el período 1987-1989, “los pueblos y sus instituciones deben tener siempre presente la historia, aprender de la misma ya es algo, pueblo sin memoria histórica carece de identidad. Entendemos el presente analizando el pasado y más aún podemos proyectar hacia el futuro. La historia es una globalidad”.